10 May

Los xenoestrógenos: impostores peligrosos

Regulate BPA Out the Door Cartoon by Danny Shanahan

¡A evitar los xenoestrógenos!

En el mundo en que vivimos cada vez son más comunes las estafas de diversas índoles y ¡hasta nuestro cuerpo es susceptible a ellas! Así, existen ciertos compuestos químicos externos, no producidos por nuestro organismo, que son maestros de la imitación y se hacen pasar por ciertas hormonas y logran engañar. Estas son la xenohormonas (el prefijo griego “xeno”, significa “extranjero”).

Se conocen unos 100,000 compuestos químicos que tienen efectos hormonales, tóxicos y carcinogénicos. Están presentes en diversos materiales sintéticos y alguna vez se pensó que eran inertes. Es decir, incapaces de ejercer cualquier efecto. Igualmente, tienen la particularidad de que aumentan su potencia cuando se asocian a otras xenohormonas o a otros compuestos.

Los xenoestrógenos son un tipo de xenohormona. Como su nombre lo indica, imitan a los estrógenos, las hormonas sexuales femeninas. Son débiles pero ocurren en concentraciones de 100 a 1000 veces mayores que el estrógeno natural. Ciertas investigaciones han demostrado que si se juntan dos xenostrógenos débiles los mismos tienen un efecto similar al de un estrógeno potente.

Hoy en día, se conoce el efecto cancerígeno que produce el exceso de estrógenos. Está comprobada su relación con el cáncer de seno o de mama. De esta manera, es importante que conozcamos dónde están presentes estos estrógenos falsos y nocivos para así evitarlos. A continuación, algunos de los xenoestrógenos más conocidos y sus fuentes:

El pesticida DDT

El DDT es un pesticida y el DDE un derivado del mismo cuando se metaboliza. Puede permanecer en la grasa corporal durante décadas imitando el efecto de los estrógenos. En 1950, en un estudio realizado en la Universidad de Siracusa, Nueva York, EE. UU., los zoólogos Lindeman y Burlington observaron el resultado de inyectarle DDT a cuarenta gallos jóvenes en un lapso de 2 a 3 meses. ¿Qué ocurrió? Pues al cabo del tiempo del experimento, los gallos tenían más bien aspecto de gallinas y sus testículos se habían reducido a solamente un 18 % de su tamaño normal. En resumen, los gallos experimentaron una castración química.

Resultados similares, obtuvo el toxicólogo Michael Fry de la Universidad de California, quien inyectó DDT y un subproducto del mismo a huevos de colonias de gaviotas y la consecuencia fue la feminización del aparato reproductor de los machos.
En la actualidad el DDT se reconoce como un xenoestrógeno. Aunque su uso se prohibió, primero en los EE. UU. desde 1977, y luego en los demás países del mundo, el mismo se siguió produciendo y exportándose a países del Tercer Mundo, que a su vez exportaban cultivos a los países donde paradójicamente estaba prohibido su uso.
El DDT sigue presente en los terrenos agrícolas en los que se ha usado pues, aunque sesuspenda su uso, permanece en la tierra durante siglos una vez se ha empleado.

Los plásticos

o Los nonilfenoles. En 1987, en un experimento realizado en Tufts Medical School de Boston, se descubre de manera accidental que los tubos de ensayo plásticos provocaban la proliferación, multiplicación y crecimiento de células malignas de cáncer de seno que formaban parte del experimento. Se descubrió que el fabricante había cambiado el material con el que producía los tubos de ensayo y que había empleado el p-nonilfenol por ser un material más resistente. Se llegó a la conclusión de que el p-nonilfenol actuaba como un estrógeno.

o El PVC. Igualmente ocurre con el policloruro de vinilo (PVC), un material plástico. Este plástico tiene usos diversos, como es el caso de la fabricación de tuberías. También se emplea en la industria de procesamiento de alimentos y en los empaques. Este material contiene nonilfenoles. De hecho, se ha detectado la presencia de estos xenoestrógenos en agua que ha pasado a través de tuberías de este material.

o El bisfenol-A (BPA). En un estudio realizado en 1993 en la Escuela de Medicina de la Universidad de Standford se determinó que el material empleado en las botellas de agua potable, el policarbonato, contenían bisfenol-A (BPA). Estas botellas suelen desprender esta substancia cuando se exponen a altas temperaturas o a agentes de limpieza cáusticos.

En el caso del experimento citado antes, el equipo de Standford que realizó el experimento llegó a la conclusión de que de 2 a 5 partes por billón de bisfenol-A eran suficientes para provocar la proliferación de células de cáncer de seno.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Granda en España, encabezado por los doctores Nicolás Olea y Fátima Olea, detectó la presencia de BPA en el recubrimiento plástico presente en el interior de las latas de alimentos en conserva. Este recubrimiento se emplea para evitar el sabor metálico. Se evaluaron 20 marcas de productos enlatados y en la mitad de los alimentos se encontraron ¡80 partes por millón de BPA!

Contaminación química en los ríos

El Dr. John Sumpter, profesor de Ecotoxicología de la Universidad de Brunel, Reino Unido, fue el primero en descubrir cómo incidían ciertos compuestos presentes en las aguas residuales en el sistema endocrino de los peces hasta provocar cambios fisiológicos. Estudió el extraño fenómeno reportado de la presencia de peces hermafroditas (con ambos sexos) en varios ríos del Reino Unido a mediados de la década de 1990.

Llegó a la conclusión de que dichos cambios se debieron a la presencia de la contaminación química en las aguas de los ríos, que se origina principalmente en las aguas residuales de las plantas de tratamiento, las cuales se vierten al río. Algunos de los compuestos químicos encontrados que imitan el comportamiento de las hormonas fueron los siguientes:

1. Los alkalifenoles, tales como el octilfenol y nonilfenol, los cuales se emplean para la fabricación de ciertos detergentes, comésticos, lubricantes y espermaticidas.

2. El bisfenol-A (mencionado arriba).

3. Los plaguicidas organoclorados (tales como el DDT).

4. Los PCB o bifeniles policlorinados, los cuales se emplearon ampliamente en transformadores eléctricos y a los que se les dio diversos usos industriales desde 1929 hasta 1977, cuando fueron prohibidos, inicialmente en EE. UU., y posteriormente, y al día de hoy, en casi todo el mundo. Esto, debido a los diversos efectos nocivos que producen en la salud (cáncer, infertilidad, problemas de memoria y del sistema nervioso, problemas de la tiroides y problemas con la presión arterial, entre otros). Hoy en día Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) lo considera como uno de los doce contaminantes más nocivos fabricados por el ser humano.

5. Hormonas provenientes de píldoras anticonceptivas.

6. Vinclozolina (un fungicída).

7. El tributilo de estaño (TBT), empleado en la pintura de ciertos barcos.

8. Algunos ftalatos, que suelen usarse como plastificantes.

En resumen, la contaminación proveniente de nuestra vida “civilizada” e “industrializada” fue determinada como la causa de la aparición de estos peces intersexuales.
Productos cárnicos

Los productos de origen animal tales como las carnes de res, pollo y cerdo convencionales contienen xenohormonas. Esto se debe a que las hormonas se emplean para acelerar el crecimiento y engorde de los animales y, en consecuencia, aumentar los beneficios monetarios.

En la actualidad, los EE. UU. permiten el empleo de seis hormonas de crecimiento en el ganado para la producción de carnes convencionales. Considera que los residuos hormonales en los alimentos derivados son poco significativos y que no representan un riego para las personas.

Las seis hormonas permitidas son: el estradiol, la progesterona, la testosterona (estas tres presentes en los humanos), el acetato de trenbolone, el zeranol y el acetato de melengestrol (MGA) (no presentes en el cuerpo humano).

No obstante, resulta curiosa la posición totalmente opuesta que mantiene la Unión Europea, la cual no permite la importación de las carnes estadounidenses por considerarlas poco seguras. La misma ha emitido un informe en el que se expone la peligrosidad incluso hasta de cantidades ínfimas de residuos hormonales en las carnes.
Los hallazgos que relacionan estas hormonas con el cáncer así como con el crecimiento y la metástasis de tumores han sido ampliamente documentados. Por lo tanto, tienen una base sólida.

De hecho, el uso de una de las seis hormonas empleadas en los EE. UU. está prohibido en la Unión Europea, ya que se ha determinado que la misma produce cáncer, problemas relacionados con el desarrollo, daños al sistema inmunitario y enfermedades cerebrales, entre otros. Se trata del Zeranol.

Cabe citar el hecho ocurrido en Puerto Rico de 1979 a 1981, cuando unos 3000 niños experimentaron una pubertad precoz en el caso de las niñas y la presencia de senos en los niños, a causa de la presencia de hormona sintética Zeranol en la carne que consumían. Por otro lado, en mujeres adultas que consumían estos alimentos, se evidenció un aumento en la frecuencia de cánceres de útero y ovario, enfermedades fibroquísticas de los senos, ovarios poliquísticos, irregularidades menstruales y problemas de infertilidad.
Productos para la piel y el cabello, herbicidas y anticonceptivos

Otras fuentes de xenoestrógenos incluyen:

1. Productos para la piel y el cabello. Principalmente, por medio de los parabenos, que se emplean como preservantes (metilparabeno, bultilparabeno, etilparabeno y propilparabeno). La absorción por medio de la piel es superior a la oral, puesto que no tiene que pasar por el hígado y se absorbe de manera directa.
2. El herbicida atrazina, el cual provocó ranas hermafroditas con múltiples órganos sexuales en un estudio realizado por la Universidad de Berkley.
3. Bloqueadores solares, ya que contienen ciertos compuestos químicos que se comportan como estrógenos.
4. Las pastillas anticonceptivas.
Como podemos ver, los xenoestrógenos están presentes en infinidad de productos. La lista es extensa. Más adelante seguiremos tratando este tema.

Mientras tanto, es importante que tomemos medidas para evitar entrar en contacto con estas peligrosas substancias, ya sea a través de su ingestión o al entrar en contacto con nuestra piel:

1) Evitemos el uso de plásticos para envasar alimentos o guardarlos en el refrigerador, prefiramos mejor, envases de cristal. Si no tenemos a mano envases de cristal o si no nos es posible adquirirlos, elijamos envases plásticos sin BPA (BPA free).

2) Optemos por consumir productos orgánicos o ecológicos en la medida de lo posible. Aunque son más costosos a corto plazo, no lo son a largo plazo. Tan solo piense en las facturas médicas, pero, sobre todo, en la desdicha de padecer una enfermedad.

3) Evite el uso de productos enlatados en la medida de lo posible. El interior de las latas suele recubrirse con BPA para evitar el sabor metálico.

4) Si tiene la posibilidad, siembre su propio huerto. Es la forma menos costosa de obtener productos orgánicos.

5) Elija productos para el cabello y la piel libres de parabenos y otras substancias nocivas. Cada vez es más amplia la oferta de productos de este tipo. En otra entrega, mencionaremos algunas marcas específicas.

Fuentes:
John Sumpter OBE looks back at his distinguished career (1º de agosto de 2017). Tomado de: https://www.brunel.ac.uk/news-and-events/news/articles/John-Sumpter-OBE-looks-back-at-his-distinguished-career
Tyler, CR, Jobling S, Sumpter, JP Sumpter., Endocrine disruption in wildlife: A critical review of the evidence: Critical Reviews in Toxicology [Crit. Rev. Toxicol.]. Vol. 28, no. 4, pp. 319-361. Julio de 1998.
Diaz, Leticia M. Hormone Replacement Therapy, or Just Eat More Meat: The Technological Hare vs. The Regulatory Tortoise, 27 B.C. Envtl. Aff. L. Rev. 391 (2000), http://lawdigitalcommons.bc.edu/ealr/vol27/iss3/3
Ruiz, Manen (26 de junio de 1995). Científicos españoles hallan contaminación por sustancias hormonales en conservas. El País. Tomado de: http://elpais.com/diario/1995/06/26/sociedad/804117604_850215.html
Smith, Elizabeth. Xenoestrogens Interfere with your Normal Hormones. http://www.endo101.com/xeno.htm

09 Jun

Siete remedios para el estreñimiento

Frutas variadas

Siete remedios para el estreñimiento

Igual de importante como lo es ingerir alimentos, lo es eliminar los desechos resultantes de los mismos. Sobre todo, resulta crucial que la eliminación se realice a tiempo y también que la cantidad sea la adecuada. De lo contrario, padeceremos de estreñimiento.

Si las heces fecales permanecen más de lo debido en el intestino, las toxinas presentes en las mismas pasarán a través de las paredes del intestino a la sangre y, de hacerse común o cotidiana esta situación, podría convertirse en el foco de diversas enfermedades.

Así, es importante que nos preocupemos por mantener movimientos de colon regulares. Por lo general, se recomienda que los alimentos ingeridos se expulsen a más tardar cuando transcurran aproximadamente 24 horas. Es decir, el desayuno que ingerimos el día anterior debe ser expulsado más o menos después de ingerir el desayuno del día siguiente. Esto, considerando que tenemos horarios regulares para  consumir los alimentos. Así, deberemos tener tantos movimientos intestinales como comidas ingiramos.

A continuación algunos remedios que nos pueden ayudar a combatir el estreñimiento:

  1. Tomar suficiente agua. Debemos tomar de seis a ocho vasos de 8 oz de agua diarios, ya que esto contribuirá a que el tránsito intestinal ocurra de manera eficiente. Recomendamos es no ingerir agua o líquido mientras estemos consumiendo los alimentos sólidos. El tomar líquido con la comidas provoca que se diluyan los jugos gástricos y pierdan su facultad de degradación de los alimentos. Esto provocará un retraso en la digestión y la hará menos eficiente. De ahí que sea recomendable ingerir los líquidos, 30 minutos antes y dos horas después de haber ingerido alimentos sólidos.
  2. Aumentar el consumo de alimentos con fibra. Se recomienda ingerir de 25 a 35 gramos de fibra a partir de los alimentos. Estas las podemos encontrar en abundancia en las frutas, los vegetales y los cereales integrales. Frutas tales como las ciruelas, el níspero, las peras, la lechosa o papaya, la piña, entre muchas otras, son de gran utilidad para evitar el estreñimiento. Lo ideal es consumirlas en abundancia a la hora del desayuno, antes que cualquier otro alimento sólido. Por otro lado, los vegetales o verduras es recomendable que se consuman a la hora del almuerzo y, en la medida de lo posible, deben consumirse crudos. Una copiosa ensalada a base de verduras crudas con tu aderezo natural favorito, es la mejor forma de iniciar el almuerzo.
  3. Hacer ejercicios todos los días. El ejercicio contribuye con la contracción natural de los músculos intestinales, y, de manera particular, los aeróbicos son muy útiles para combatir el estreñimiento. Algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos son la caminata, el jogging, la natación y el ciclismo, entre muchos otros. Saltar en un trampolín (de los cuales existen modelos portátiles a un precio módico) es también un buen ejercicio aeróbico que contribuye a eliminar el estreñimiento.
  4. Masticar bien los alimentos. La digestión comienza en la boca y, lamentablemente, el estómago no tiene dientes. Debido a esto, una masticación adecuada es un elemento esencial para que ocurra una buena digestión y, en consecuencia, una eliminación correcta. Esta medida de fácil implementación es un hábito que podemos adoptar desde ya, tan solo tenemos que tomar conciencia a la hora de masticar, entre tanto se convierte en un hábito.
  5. Suspender el uso de laxantes. En muchos casos de estreñimiento crónico, las personas suelen recurrir al uso de laxantes. Sean fármacos o tisanas, no se recomienda el empleo habitual de laxantes, ya que el intestino puede tornarse “vago” y acostumbrarse a que los laxantes hagan el trabajo que le corresponde..
  6. Establecer horarios fijos para ingerir los alimentos. Es conveniente que se definan horas fijas para la realización de las dos o tres comidas diarias que se realicen. Es importante no variar estos horarios y tratar de que cada comida se haga siempre a la misma hora.
  7. Comer sin preocupaciones. Al momento de ingerir alimentos debemos dejar a un lado los problemas y preocupaciones que son propios de la existencia de cada ser humano. El tiempo de ingerir los alimentos debe ser sagrado y lleno de sosiego. Si algo nos perturba, es mejor posponer la ingestión del alimento hasta que nos sintamos mejor. Comer de manera calmada contribuye a que tengamos una buena digestión, nos da la oportunidad de masticar mejor, impide que se paralice la digestión, y, como resultado, nos permite tener una mejor eliminación.

Fuentes:

http://www.webmd.com/digestive-disorders/exercise-curing-constipation-via-movement

Harvey Diamond, Marilyn Diamond. (1986). La antidieta. España: Ediciones Urano.

Michael Murray, N.D. y Joseph Pizzorno, N.D.. (1998). Enciclopedia of Natural Medicine. Estados Unidos: Prime Health.

Manuel Lazaeta Acharán. (1989). Medicina natural al alcance de todos. México: Pax.

21 Oct

La vitamina D: Cómo obtenerla y lograr un nivel adecuado

En la actualidad se reconoce que existen deficiencias de vitamina D a nivel mundial. En un análisis sistemático de 195 estudios llevados a cabo en 44 países de Europa, América del Norte, la región Asia-Pacífico, Oriente Medio, África y Sur América y en los que participaron más de 168,000 personas, el nivel promedio de vitamina D (25-OHD) en el 37.3 % de los estudios resultó ser inferior a los 50 nmol/L (20 ng/mL).

Todo parece indicar que la causa principal de esta generalizada deficiencia lo es la falta de la exposición a los rayos solares, fuente principal y natural de esta vitamina. Esto probablemente tiene su origen en la recomendación realizada durante las últimas tres décadas sobre la importancia evitar los rayos ultravioletas para impedir el cáncer la piel.

Es bien conocida la relación que existe entre la deficiencia de la vitamina D y las enfermedades óseas. Esto es así, porque su descubrimiento y estudios iniciales estuvieron centrados en el tratamiento del raquitismo, enfermedad de los huesos que afectaba una gran cantidad de niños de importantes centros urbanos a principios del siglo XX. No obstante, hoy en día se conocen innumerables beneficios de esta substancia que más bien se considera una hormona por sus diversas funciones reguladoras. Así, se ha encontrado que la misma es útil en condiciones tales como el cáncer, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la artritis reumatoide, la influenza, la enfermedad de Crohn, la psoriasis, el eczema, el asma, el Alzheimer, la depresión, la esquizofrenia y el autismo, por citar algunas.

Debido a esto, es importante que garanticemos la obtención de la vitamina D que necesitamos.

La mejor fuente de vitamina D: el sol

Podemos obtener la vitamina D por las siguientes vías:

1) Por medio de la luz solar, a través de la síntesis de la misma en la piel;

2) Al ingerir alimentos que contienen esta vitamina, los cuales son muy limitados; y

3) A través de suplementos que contienen vitamina D (vitamina D3).

La mejor fuente de vitamina D es la luz solar. Son los rayos ultravioleta B (UVB) los que ayudan a realizar la conversión del 7-dehidrocolesterol, presente en la piel, en vitamina D3. La vitamina D3 es biológicamente inactiva y es posteriormente convertida en el hígado en 25-OHD (calcidiol), que a la vez se transforma en los riñones en 1.25-OHD (calcitriol). Esta última es la forma biológicamente activa de la vitamina.

Es probable que debido a informaciones suministradas en las últimas tres décadas sobre la relación entre los rayos ultravioleta y el cáncer de piel las personas hayan evitado limitado más de lo necesario su exposición al sol y que esta sea la raíz de las deficiencias de vitamina D existentes hoy en día a nivel mundial. Paradójicamente, en la actualidad, existen estudios que sugieren que la exposición al sol puede ayudar a prevenir el cáncer de la piel. De hecho, la probabilidad de padecer melanoma parece disminuir con una mayor exposición al sol según estudios recientes.

Por otro lado, como muy pocos alimentos contienen vitamina D, se considera que la mejor forma de obtener esta vitamina es a través de la luz solar. Las mejores horas para exponerse al sol, son aquellas en las que están presentes los rayos ultravioleta B (UVB), los cuales tienen una longitud de onda de 290 nm a 315 nm. Estos están presentes cuando el ángulo que forman los rayos solares al impactar la tierra es mayor de 50º, lo cual suele ocurrir en el horario de 10:00 a.m. a 3:00 p.m., en países que están cerca del Ecuador, aunque esto varía según la ubicación. Precisamente esta son las horas en las que se nos instó a evitar el sol a toda costa.

En internet existen tablas disponibles que calculan el ángulo solar por hora para cada día y para cada ubicación. Esto, debido a las variaciones en la posición del sol en cada época del año.

Recomendaciones para la exposición solar

La exposición al sol para obtener vitamina D debe realizarse de la siguiente manera:

1) Realizada de dos veces o tres veces por semana durante 10 a 30 minutos en el horario adecuado según la ubicación, es por lo general suficiente. Idealmente, debe exponerse gran parte de los brazos y las piernas (un 33 % del cuerpo).

2) En las personas con pieles claras, la exposición debe hacerse hasta que la piel adquiera un color ligeramente rosado; mientras que en el caso las pieles más oscuras la exposición deberá prolongarse (probablemente duplicarse).

3) Las personas obesas también deberán duplicar la exposición al sol.

4) Debe usarse protector solar en el rostro, especialmente en el área alrededor de los ojos. Esto se recomienda porque esta piel es sumamente sensible y propensa al fotoenvejecimiento y las arrugas. Idealmente, aparte del uso de protector solar en la cara, debe usarse un sobrero, gorra o visera como protección adicional.

4) No debe excederse el tiempo indicado pues las quemaduras de la piel a causa del exceso de sol sí están relacionadas con el cáncer de la piel.

5) No se recomienda tomar sol cuando la temperatura sea inferior a los 50 ºF (10 ºC) debido a la escasa presencia de rayos ultravioleta B (UVB) bajo dichas condiciones.

Resulta interesante saber que el cuerpo tiene su propio mecanismo de regulación que impide la intoxicación a través de la vitamina D obtenida por medio de la luz solar. Así, la luz solar se encarga de destruir el exceso de vitamina D3 o de previtamina D3 y, por lo tanto, es imposible que nos intoxiquemos a causa de la vitamina D obtenida por esta vía.

Alimentos con vitamina D

Son escasos los alimentos que contienen vitamina D. La misma está primordialmente presente en pescados azules o pescados grasos, tales como el salmón, la caballa y el arenque. Igualmente se encuentra disponible en los aceites de ciertos pescados, como es el caso del aceite de hígado de bacalao. La contienen por igual algunos alimentos fortificados. Por lo general, se acostumbra a agregarle vitamina D a la leche, a algunos jugos, panes, yogures y quesos.

La realidad es que resulta difícil obtener cantidades suficientes para satisfacer las necesidades diarias de vitamina D a través de la alimentación, a menos que se consuman pescados azules de manera muy frecuente. Igualmente, hay que tomar en cuenta que los pescados capturados en su entorno nativo suelen contener de cuatro a cinco veces más vitamina D que los pescados de criadero.

Así, cuando no es posible una exposición al sol como la indicada anteriormente y, en vista de que es muy poco probable que obtengamos suficiente vitamina D a través de los alimentos, entonces debemos recurrir a la suplementación.

¿Vitamina D3 o D2?

Existen dos tipos de vitamina D: la D3 y la D2. La D3 es la forma natural, se conoce como colecalciferol. Es la vitamina que nuestro cuerpo produce al exponerse a los rayos solares y la que se encuentra presente en los alimentos de origen animal que la contienen, como es el caso del aceite de hígado de bacalao. La vitamina D2, por otro lado, es la forma sintética, que se conoce como ergocalciferol, la misma se obtiene por medio de la irradiación con rayos ultravioleta de alimentos de origen vegetal que naturalmente no la contienen, como es el caso del aceite de linaza. Es, por igual, la forma que se empleó en los EE. UU. y Europa durante la década de 1930 para fortificar la leche con la finalidad de erradicar el raquitismo.

Hoy en día, se sabe que la vitamina D2 puede producir toxicidad e igualmente que la vitamina D3 es aproximadamente cinco veces más potente que la D2. De ahí que la forma preferida y más recomendable para la suplementación lo sea la D3.

En cuanto a la cantidad diaria recomendada de vitamina D, existen opiniones diversas y muchos expertos están de acuerdo en que las recomendaciones de los principales organismos sanitarios son sumamente conservadoras y se alejan de las necesidades reales.

De acuerdo a las últimas recomendaciones del Instituto de Medicina (IOM), realizadas en noviembre de 2010, las cantidades diarias recomendadas son las siguientes:

  • Para los niños de 0 a 1 año de edad: 400 UI/día
  • Para las personas de 1 a 70 años de edad: 400 UI/día
  • Para personas de 71 años o más: 800 UI/día

Por otro lado, los niveles de consumo máximo recomendados por la misma institución son los siguientes:

  • Para los niños de 0 a 6 meses de edad: 1,000 UI/día
  • Para los niños de 6 a 12 meses: 1,500 UI/día
  • Para los niños de 1 a 3 años: 2,500 UI/día
  • Para los niños de 4 a 8 años: 3,000 UI/día
  • Para los niños de 9 o más y adultos: 4,000 UI/día
  • Mujeres embarazadas o que lacten: 4,000 UI/día

No obstante lo anterior, diversos estudios apuntan a que la cantidad diaria recomendada de 400 UI/día es muy baja, ya que no ha resultado ser terapéutica en muchas de las investigaciones realizadas. Por citar algunos ejemplos:

  • Es estudios en los que se emplearon dosis de 700 UI a 800 UI de vitamina D3 por día, el riesgo relativo de fracturas de cadera disminuyó en un 26 % y el riesgo de fractura no vertebral en un 23 %. En otro estudio, en el que emplearon 400 UI, no se observó una disminución en el riesgo en las fracturas de cadera.
  • Un estudio sugirió que mientras 400 UI no reducían el riesgo de caídas, esto sí se lograba con 800 UI de vitamina D3 y calcio.
  • En un estudio realizado en Finlandia en el que participaron 10,366 niños a los que se les suministró 2000 UI de vitamina D3 por día desde el primer año y hasta los 31 años de edad, el riesgo de padecer diabetes tipo 1 disminuyó aproximadamente en un 80%.
  • En otro estudio se demostró que la ingesta de 800 UI de vitamina D y 1200 mg de calcio disminuyó el riesgo de padecer diabetes tipo 2 en un 33% cuando se comparó a la ingesta de 400 UI y 600 mg de calcio.

De esta manera, varios expertos recomiendan aumentar la cantidad diaria recomendada. Por su parte, el Dr. Michael F. Holick, uno de los principales investigadores–sino el principal investigador–de la vitamina D, resalta que tanto el IOM como la Sociedad de Endocrinología reconocen que 10,000 UI/día constituye el nivel sin efecto adverso observado (NOAEL) para la vitamina D y que pueden lograrse niveles óptimos en la sangre con cantidades inferiores a esta.

El Dr. Holick recomienda ingerir 3000 UI/día, pues es la cantidad que usa con sus pacientes de manera exitosa para mantener niveles en la sangre de 40 ng/ml a 60 ng/ml y con la que no ha observado toxicidad. Recomienda duplicar o triplicar la cantidad cuando existe obesidad.

Igualmente el Dr. Anthony Norman, quien ha investigado la vitamina D por más de 45 años, recomienda la cantidad diaria de 2000 UI/día.

Por otro lado, el reconocido naturópata, el Dr. Joseph Mercola recomienda las siguientes cantidades:

Edad Dosis
Menos de 5 años 35 UI/libra al día
De 5 a 18 años 1,000 UI/día por cada 30 libras de peso
Adultos 5,000 UI
Mujeres embarazadas 8,000 UI

 No obstante, hay que tomar en cuenta que las recomendaciones diarias son sugerencias generales y que la cantidad ideal para cada persona variará y dependerá de diversos factores, entre los que se encuentran los siguientes:

  • Qué tanto se expone al sol dicha persona;
  • Los niveles actuales de vitamina D en la sangre de la persona (si existen deficiencias o no);
  • La época del año;
  • Si la persona presenta fallo hepático, malabsorción de las grasas, toma medicamentos antiepilépticos, glucocorticoides o fármacos que activan los receptores esteroides o xenobiótico. En cualquiera de estos casos, será necesaria una dosis mayor de vitamina D3; y
  • Si la persona es obesa, entre otros.

En todo caso, el objetivo es lograr un valor óptimo en la sangre.

¿Cómo sé si tengo deficiencia de vitamina D?

La mejor forma de saber si se tiene una deficiencia de vitamina D3 es al medir los niveles de 25-OHD en la sangre. No obstante, no existe consenso respecto a los niveles adecuados de esta vitamina. El Instituto de Medicina (IOM) ha establecido, por ejemplo, que un nivel de 25-OHD en la sangre de 20 ng/ml (50 nmol/l) o superior es el adecuado.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta que las recomendaciones diarias realizadas por el Instituto de Medicina (IOM) se fundamentan en estudios relacionados con la salud ósea y que, aunque las cantidades diarias recomendadas por dicha institución están basadas en datos de estudios relacionados con el riesgo de fracturas, el valor límite de 20 ng/ml (50 nmol/l) del nivel de 25-OHD en la sangre no se ha determinado de esta forma. Así, por ejemplo, en dos metaanálisis de varios estudios aleatorios doble ciegos realizados en 2009, la cantidad de 20 ng/ml (50 nmol/l) resultó ser insuficiente para reducir fracturas o caídas. Igualmente, en un análisis de una población realizado por el NHANES, la densidad ósea aumentó con niveles muy superiores a los 20 ng/ml (50 nmol/l) en adultos, lo que sugiere que esta recomendación es sumamente baja.

La Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF), por otro lado, establece que un nivel de 30 ng/ml (75 nmol/l) o superior es el adecuado para lograr una reducción óptima en las caídas y fracturas.

Sin embargo, la función de la vitamina D va más allá de la salud ósea, como mencionamos anteriormente. Así, el Dr. Michael F. Holick, opina que los niveles óptimos de 25-OHD en la sangre en realidad son de 40 a 60 ng/ml (100 a 150 nmol/l). Alega que este es el intervalo ideal para disfrutar de todos los beneficios que ofrece esta versátil vitamina.

Su postura es secundada por el Dr. Joseph Mercola, quien sugiere que es necesario perseguir el nivel óptimo de vitamina D en lugar del valor “normal”. Considera que en las poblaciones saludables que obtienen la vitamina D a través del sol el intervalo óptimo es de 50 a 70 ng/ml (125 a 150 nmol/l). De esta manera, según el Dr. Mercola los niveles de vitamina D (25-OHD) en la sangre deberían interpretarse de la siguiente manera:

Deficiencia Valor óptimo Tratamiento cáncer y enfermedades cardiovasculares Exceso
<50 ng/ml 50-70 ng/ml 70-100 ng/ml >100 ng/ml

 Finalmente, aunque no existe un acuerdo en cuanto a los niveles óptimos de vitamina D y las cantidades diarias recomendadas, sí existen resultados de estudios importantes que nos indican que existen deficiencias de esta vitamina a nivel mundial. Estas deficiencias probablemente abarcan una población mayor en vista de que la definición de los niveles adecuados parecen estar muy alejados de valores los observados en en poblaciones saludables que obtienen la vitamina D a partir de la luz solar. Igualmente, diversos estudios avalan que las cantidades diarias recomendadas son muy bajas y que carecen de un efecto terapéutico, o bien, que no son capaces de eliminar deficiencias. A la par, las mismas instituciones que hacen las recomendaciones de estas cantidades reconocen que cantidades 25 mayor carecen de toxicidad.

Por otro lado, el resurgimiento de enfermedades ya olvidadas, como el raquitismo, así como las investigaciones que cada día confirman el rol de esta vitamina en diversas enfermedades crónicas, debe llevarnos a procurar garantizar niveles óptimos que redunden en una mejor salud para todos. Podemos obtenerla gratuitamente a partir de los rayos UVB sol si seguimos las recomendaciones indicadas. Y, si esto no es posible, podemos recurrir a una asequible suplementación con D3.

Bibliografía

http://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/vitamin-d/#vitamin-d-references

http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMra070553#t=article

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23930771

http://ajcn.nutrition.org/content/87/4/1080S.full

http://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2008/11/01/Vitamin-D-is-a-Key-Player-in-Your-Overall-Health.aspx

http://www.lifeextension.com/Magazine/2010/9/Michael-Holick-The-Pioneer-of-Vitamin-D-Research/Page-01

http://www.scientificamerican.com/article/vitamin-d-deficiency-united-states/

http://www.iofbonehealth.org/osteoporosis-musculoskeletal-disorders/osteoporosis/prevention/vitamin-d

http://www.eurekalert.org/pub_releases/2008-10/uoc--vda100908.php

16 Oct

Cómo realizar una limpieza del colon por medio del Master Cleanse

Cómo realizar una limpieza del colon

La limpieza del colon puede realizarse de diferentes maneras. Una de ellas lo es la popular dieta conocida en inglés como el “Master Cleanse”, que traducido literalmente sería algo así como la “Limpieza Maestra”. En español se le ha denominado como la Dieta de la limonada y de otras formas.

Esta dieta de desintoxicación fue ideada por el médico alternativo norteamericano Stanley Burroughs (1903-1991), quien publicó un breve manuscrito en el que explicaba cómo realizarla en 1950. Posteriormente, el folleto, titulado “The MasterCleanser and Healing for the Age of Enlightenment” fue reeditado en 1976 y el programa se promocionó principalmente para la curación de úlceras y para la pérdida de peso. Igualmente, el autor alega que aumentan de peso quienes están por debajo de su peso ideal si siguen el programa de la manera indicada.

A través de los años, la popularidad de este método de desintoxicación ha aumentado en gran manera. Esto se debe a que cada vez existe una mayor conciencia  sobre la importancia de eliminar las toxinas del organismo, ya que está comprobada que la acumulación de las mismas está relacionada con la aparición de diversas enfermedades, entre las que se incluye el temido cáncer.

Este método de desintoxicación es considerado por muchos como drástico. Esto, porque se trata de una dieta basada exclusivamente en líquidos, en la que solo se emplean de tres a cuatro ingredientes básicos, pues existen variantes de la dieta.

Los ingredientes principales son:

Variante 1 de este método de limpieza del colon:

  1. Agua
  2. Zumo de limón
  3. Sirop o jarabe de arce puro grado B o C
  4. Pimienta de cayena (opcional)

Estos son los ingredientes propuestos para los habitantes de los EE. UU., el principal público del libro, ya que el sirop de arce es fácil encontrarlo en dicho país.

No obstante, el autor alega que la forma ideal de realizar esta limpieza del colon es empleando el zumo de la caña y el limón.

Variante 2 de este método de limpieza del colon:

  1. Zumo o jugo de caña
  2. Zumo de limón
  3. Pimienta de cayena (opcional)

La segunda variante es el método preferido por el autor. Sin embargo, dependerá de la disponibilidad del zumo de la caña en el lugar en el que se viva.

Como puede intuirse fácilmente, este tipo de desintoxicación no es recomendable para personas con diabetes u otros trastornos relacionados con el metabolismo de los azúcares.

Pasos de la limpieza de colon por medio del Master Cleanse

Antes que nada, todo programa de desintoxicación debe realizarse con cautela. Hay que observar los que no dice el cuerpo, pues cada quien es diferente y las reacciones pueden variar. Es recomendable la guía de un profesional de la salud si se padece de alguna condición.

Paso No. 1: Limpieza de colon con solución salina como desayuno

El día comienza con la toma de una solución salina elaborada con agua tibia. La misma ayuda a limpiar los intestinos sin necesidad de aplicar enemas que solo abarca una parte limitada del largo recorrido de los mimos. La receta es la siguiente:

Ingredientes de la solución salina:

  • 1 cuarto (litro) de agua
  • 2 cucharaditas de sal marina sin aditivos (no puede ser yodada)

Esta solución debe tomarse al levantarse (6:00 a.m.) y debe esperarse una hora y media antes de comenzar a ingerirse la “limonada”, que es el alimento principal del programa.

Una vez transcurrido este tiempo, se experimentarán movimientos intestinales y evacuaciones abundantes.

Paso 2: Preparación de la limonada 

  • Agua destilada
  • 2 cucharadas de zumo fresco de limón orgánico (aproximadamente medio limón, pero es mejor medir la cucharada porque los limones varían de tamaño)
  • 2 cucharadas de sirop o jarabe de arce puro grado B o C
  • 1/10 cucharadita de pimienta de cayena (opcional)

Es preferible preparar cada vaso al momento de la toma.

A lo largo del día se ingerirán de 8 a 10 vasos de 10 oz de la limonada, uno por hora. Este es el alimento principal de este programa.

El autor recomienda seguir el programa durante un mínimo de 10 días y un máximo de 40. No obstante, cada persona debe determinar la cantidad de días que le parece conveniente extender la dieta al observar lo que su cuerpo le dice.

Se recomienda tomar un té laxante antes de dormir, el mismo puede ser de hojas de sen.

Hay que tener en cuenta que en todo programa de desintoxicación se suelen tener síntomas tales como mareos, fiebre, congestión nasal, náuseas, dolores de cabeza, menos energía,  sueño y erupciones cutáneas, entre otros, durante los primeros días (por lo general, los primeros tres). Estos son los efectos secundarios normales de la desintoxicación producto de la eliminación de una alta cantidad de toxinas. Es lo que se conoce como una crisis curativa.

Cómo finalizar el programa de limpieza de colon

Ningún programa de desintoxicación o ayuno debe suspenderse drásticamente. El primer día que se decida terminar el programa se puede comenzar por ingerirse solamente zumos o jugos de frutas naturales o frutas a la hora del desayuno. Al mediodía puede ingerirse una sopa de vegetales e introducir de manera gradual los alimentos sólidos.

A más naturales sean los alimentos que se ingieran después de finalizar el programa, mejores serán los resultados y más habrá valido la pena el sacrificio.

Si quieres obtener más información sobre esta dieta, a continuación te presentamos la traducción del libro "The Master Cleanser":