10 May

Los xenoestrógenos: impostores peligrosos

Regulate BPA Out the Door Cartoon by Danny Shanahan

¡A evitar los xenoestrógenos!

En el mundo en que vivimos cada vez son más comunes las estafas de diversas índoles y ¡hasta nuestro cuerpo es susceptible a ellas! Así, existen ciertos compuestos químicos externos, no producidos por nuestro organismo, que son maestros de la imitación y se hacen pasar por ciertas hormonas y logran engañar. Estas son la xenohormonas (el prefijo griego “xeno”, significa “extranjero”).

Se conocen unos 100,000 compuestos químicos que tienen efectos hormonales, tóxicos y carcinogénicos. Están presentes en diversos materiales sintéticos y alguna vez se pensó que eran inertes. Es decir, incapaces de ejercer cualquier efecto. Igualmente, tienen la particularidad de que aumentan su potencia cuando se asocian a otras xenohormonas o a otros compuestos.

Los xenoestrógenos son un tipo de xenohormona. Como su nombre lo indica, imitan a los estrógenos, las hormonas sexuales femeninas. Son débiles pero ocurren en concentraciones de 100 a 1000 veces mayores que el estrógeno natural. Ciertas investigaciones han demostrado que si se juntan dos xenostrógenos débiles los mismos tienen un efecto similar al de un estrógeno potente.

Hoy en día, se conoce el efecto cancerígeno que produce el exceso de estrógenos. Está comprobada su relación con el cáncer de seno o de mama. De esta manera, es importante que conozcamos dónde están presentes estos estrógenos falsos y nocivos para así evitarlos. A continuación, algunos de los xenoestrógenos más conocidos y sus fuentes:

El pesticida DDT

El DDT es un pesticida y el DDE un derivado del mismo cuando se metaboliza. Puede permanecer en la grasa corporal durante décadas imitando el efecto de los estrógenos. En 1950, en un estudio realizado en la Universidad de Siracusa, Nueva York, EE. UU., los zoólogos Lindeman y Burlington observaron el resultado de inyectarle DDT a cuarenta gallos jóvenes en un lapso de 2 a 3 meses. ¿Qué ocurrió? Pues al cabo del tiempo del experimento, los gallos tenían más bien aspecto de gallinas y sus testículos se habían reducido a solamente un 18 % de su tamaño normal. En resumen, los gallos experimentaron una castración química.

Resultados similares, obtuvo el toxicólogo Michael Fry de la Universidad de California, quien inyectó DDT y un subproducto del mismo a huevos de colonias de gaviotas y la consecuencia fue la feminización del aparato reproductor de los machos.
En la actualidad el DDT se reconoce como un xenoestrógeno. Aunque su uso se prohibió, primero en los EE. UU. desde 1977, y luego en los demás países del mundo, el mismo se siguió produciendo y exportándose a países del Tercer Mundo, que a su vez exportaban cultivos a los países donde paradójicamente estaba prohibido su uso.
El DDT sigue presente en los terrenos agrícolas en los que se ha usado pues, aunque sesuspenda su uso, permanece en la tierra durante siglos una vez se ha empleado.

Los plásticos

o Los nonilfenoles. En 1987, en un experimento realizado en Tufts Medical School de Boston, se descubre de manera accidental que los tubos de ensayo plásticos provocaban la proliferación, multiplicación y crecimiento de células malignas de cáncer de seno que formaban parte del experimento. Se descubrió que el fabricante había cambiado el material con el que producía los tubos de ensayo y que había empleado el p-nonilfenol por ser un material más resistente. Se llegó a la conclusión de que el p-nonilfenol actuaba como un estrógeno.

o El PVC. Igualmente ocurre con el policloruro de vinilo (PVC), un material plástico. Este plástico tiene usos diversos, como es el caso de la fabricación de tuberías. También se emplea en la industria de procesamiento de alimentos y en los empaques. Este material contiene nonilfenoles. De hecho, se ha detectado la presencia de estos xenoestrógenos en agua que ha pasado a través de tuberías de este material.

o El bisfenol-A (BPA). En un estudio realizado en 1993 en la Escuela de Medicina de la Universidad de Standford se determinó que el material empleado en las botellas de agua potable, el policarbonato, contenían bisfenol-A (BPA). Estas botellas suelen desprender esta substancia cuando se exponen a altas temperaturas o a agentes de limpieza cáusticos.

En el caso del experimento citado antes, el equipo de Standford que realizó el experimento llegó a la conclusión de que de 2 a 5 partes por billón de bisfenol-A eran suficientes para provocar la proliferación de células de cáncer de seno.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Granda en España, encabezado por los doctores Nicolás Olea y Fátima Olea, detectó la presencia de BPA en el recubrimiento plástico presente en el interior de las latas de alimentos en conserva. Este recubrimiento se emplea para evitar el sabor metálico. Se evaluaron 20 marcas de productos enlatados y en la mitad de los alimentos se encontraron ¡80 partes por millón de BPA!

Contaminación química en los ríos

El Dr. John Sumpter, profesor de Ecotoxicología de la Universidad de Brunel, Reino Unido, fue el primero en descubrir cómo incidían ciertos compuestos presentes en las aguas residuales en el sistema endocrino de los peces hasta provocar cambios fisiológicos. Estudió el extraño fenómeno reportado de la presencia de peces hermafroditas (con ambos sexos) en varios ríos del Reino Unido a mediados de la década de 1990.

Llegó a la conclusión de que dichos cambios se debieron a la presencia de la contaminación química en las aguas de los ríos, que se origina principalmente en las aguas residuales de las plantas de tratamiento, las cuales se vierten al río. Algunos de los compuestos químicos encontrados que imitan el comportamiento de las hormonas fueron los siguientes:

1. Los alkalifenoles, tales como el octilfenol y nonilfenol, los cuales se emplean para la fabricación de ciertos detergentes, comésticos, lubricantes y espermaticidas.

2. El bisfenol-A (mencionado arriba).

3. Los plaguicidas organoclorados (tales como el DDT).

4. Los PCB o bifeniles policlorinados, los cuales se emplearon ampliamente en transformadores eléctricos y a los que se les dio diversos usos industriales desde 1929 hasta 1977, cuando fueron prohibidos, inicialmente en EE. UU., y posteriormente, y al día de hoy, en casi todo el mundo. Esto, debido a los diversos efectos nocivos que producen en la salud (cáncer, infertilidad, problemas de memoria y del sistema nervioso, problemas de la tiroides y problemas con la presión arterial, entre otros). Hoy en día Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) lo considera como uno de los doce contaminantes más nocivos fabricados por el ser humano.

5. Hormonas provenientes de píldoras anticonceptivas.

6. Vinclozolina (un fungicída).

7. El tributilo de estaño (TBT), empleado en la pintura de ciertos barcos.

8. Algunos ftalatos, que suelen usarse como plastificantes.

En resumen, la contaminación proveniente de nuestra vida “civilizada” e “industrializada” fue determinada como la causa de la aparición de estos peces intersexuales.
Productos cárnicos

Los productos de origen animal tales como las carnes de res, pollo y cerdo convencionales contienen xenohormonas. Esto se debe a que las hormonas se emplean para acelerar el crecimiento y engorde de los animales y, en consecuencia, aumentar los beneficios monetarios.

En la actualidad, los EE. UU. permiten el empleo de seis hormonas de crecimiento en el ganado para la producción de carnes convencionales. Considera que los residuos hormonales en los alimentos derivados son poco significativos y que no representan un riego para las personas.

Las seis hormonas permitidas son: el estradiol, la progesterona, la testosterona (estas tres presentes en los humanos), el acetato de trenbolone, el zeranol y el acetato de melengestrol (MGA) (no presentes en el cuerpo humano).

No obstante, resulta curiosa la posición totalmente opuesta que mantiene la Unión Europea, la cual no permite la importación de las carnes estadounidenses por considerarlas poco seguras. La misma ha emitido un informe en el que se expone la peligrosidad incluso hasta de cantidades ínfimas de residuos hormonales en las carnes.
Los hallazgos que relacionan estas hormonas con el cáncer así como con el crecimiento y la metástasis de tumores han sido ampliamente documentados. Por lo tanto, tienen una base sólida.

De hecho, el uso de una de las seis hormonas empleadas en los EE. UU. está prohibido en la Unión Europea, ya que se ha determinado que la misma produce cáncer, problemas relacionados con el desarrollo, daños al sistema inmunitario y enfermedades cerebrales, entre otros. Se trata del Zeranol.

Cabe citar el hecho ocurrido en Puerto Rico de 1979 a 1981, cuando unos 3000 niños experimentaron una pubertad precoz en el caso de las niñas y la presencia de senos en los niños, a causa de la presencia de hormona sintética Zeranol en la carne que consumían. Por otro lado, en mujeres adultas que consumían estos alimentos, se evidenció un aumento en la frecuencia de cánceres de útero y ovario, enfermedades fibroquísticas de los senos, ovarios poliquísticos, irregularidades menstruales y problemas de infertilidad.
Productos para la piel y el cabello, herbicidas y anticonceptivos

Otras fuentes de xenoestrógenos incluyen:

1. Productos para la piel y el cabello. Principalmente, por medio de los parabenos, que se emplean como preservantes (metilparabeno, bultilparabeno, etilparabeno y propilparabeno). La absorción por medio de la piel es superior a la oral, puesto que no tiene que pasar por el hígado y se absorbe de manera directa.
2. El herbicida atrazina, el cual provocó ranas hermafroditas con múltiples órganos sexuales en un estudio realizado por la Universidad de Berkley.
3. Bloqueadores solares, ya que contienen ciertos compuestos químicos que se comportan como estrógenos.
4. Las pastillas anticonceptivas.
Como podemos ver, los xenoestrógenos están presentes en infinidad de productos. La lista es extensa. Más adelante seguiremos tratando este tema.

Mientras tanto, es importante que tomemos medidas para evitar entrar en contacto con estas peligrosas substancias, ya sea a través de su ingestión o al entrar en contacto con nuestra piel:

1) Evitemos el uso de plásticos para envasar alimentos o guardarlos en el refrigerador, prefiramos mejor, envases de cristal. Si no tenemos a mano envases de cristal o si no nos es posible adquirirlos, elijamos envases plásticos sin BPA (BPA free).

2) Optemos por consumir productos orgánicos o ecológicos en la medida de lo posible. Aunque son más costosos a corto plazo, no lo son a largo plazo. Tan solo piense en las facturas médicas, pero, sobre todo, en la desdicha de padecer una enfermedad.

3) Evite el uso de productos enlatados en la medida de lo posible. El interior de las latas suele recubrirse con BPA para evitar el sabor metálico.

4) Si tiene la posibilidad, siembre su propio huerto. Es la forma menos costosa de obtener productos orgánicos.

5) Elija productos para el cabello y la piel libres de parabenos y otras substancias nocivas. Cada vez es más amplia la oferta de productos de este tipo. En otra entrega, mencionaremos algunas marcas específicas.

Fuentes:
John Sumpter OBE looks back at his distinguished career (1º de agosto de 2017). Tomado de: https://www.brunel.ac.uk/news-and-events/news/articles/John-Sumpter-OBE-looks-back-at-his-distinguished-career
Tyler, CR, Jobling S, Sumpter, JP Sumpter., Endocrine disruption in wildlife: A critical review of the evidence: Critical Reviews in Toxicology [Crit. Rev. Toxicol.]. Vol. 28, no. 4, pp. 319-361. Julio de 1998.
Diaz, Leticia M. Hormone Replacement Therapy, or Just Eat More Meat: The Technological Hare vs. The Regulatory Tortoise, 27 B.C. Envtl. Aff. L. Rev. 391 (2000), http://lawdigitalcommons.bc.edu/ealr/vol27/iss3/3
Ruiz, Manen (26 de junio de 1995). Científicos españoles hallan contaminación por sustancias hormonales en conservas. El País. Tomado de: http://elpais.com/diario/1995/06/26/sociedad/804117604_850215.html
Smith, Elizabeth. Xenoestrogens Interfere with your Normal Hormones. http://www.endo101.com/xeno.htm

09 Jun

Siete remedios para el estreñimiento

Frutas variadas

Siete remedios para el estreñimiento

Igual de importante como lo es ingerir alimentos, lo es eliminar los desechos resultantes de los mismos. Sobre todo, resulta crucial que la eliminación se realice a tiempo y también que la cantidad sea la adecuada. De lo contrario, padeceremos de estreñimiento.

Si las heces fecales permanecen más de lo debido en el intestino, las toxinas presentes en las mismas pasarán a través de las paredes del intestino a la sangre y, de hacerse común o cotidiana esta situación, podría convertirse en el foco de diversas enfermedades.

Así, es importante que nos preocupemos por mantener movimientos de colon regulares. Por lo general, se recomienda que los alimentos ingeridos se expulsen a más tardar cuando transcurran aproximadamente 24 horas. Es decir, el desayuno que ingerimos el día anterior debe ser expulsado más o menos después de ingerir el desayuno del día siguiente. Esto, considerando que tenemos horarios regulares para  consumir los alimentos. Así, deberemos tener tantos movimientos intestinales como comidas ingiramos.

A continuación algunos remedios que nos pueden ayudar a combatir el estreñimiento:

  1. Tomar suficiente agua. Debemos tomar de seis a ocho vasos de 8 oz de agua diarios, ya que esto contribuirá a que el tránsito intestinal ocurra de manera eficiente. Recomendamos es no ingerir agua o líquido mientras estemos consumiendo los alimentos sólidos. El tomar líquido con la comidas provoca que se diluyan los jugos gástricos y pierdan su facultad de degradación de los alimentos. Esto provocará un retraso en la digestión y la hará menos eficiente. De ahí que sea recomendable ingerir los líquidos, 30 minutos antes y dos horas después de haber ingerido alimentos sólidos.
  2. Aumentar el consumo de alimentos con fibra. Se recomienda ingerir de 25 a 35 gramos de fibra a partir de los alimentos. Estas las podemos encontrar en abundancia en las frutas, los vegetales y los cereales integrales. Frutas tales como las ciruelas, el níspero, las peras, la lechosa o papaya, la piña, entre muchas otras, son de gran utilidad para evitar el estreñimiento. Lo ideal es consumirlas en abundancia a la hora del desayuno, antes que cualquier otro alimento sólido. Por otro lado, los vegetales o verduras es recomendable que se consuman a la hora del almuerzo y, en la medida de lo posible, deben consumirse crudos. Una copiosa ensalada a base de verduras crudas con tu aderezo natural favorito, es la mejor forma de iniciar el almuerzo.
  3. Hacer ejercicios todos los días. El ejercicio contribuye con la contracción natural de los músculos intestinales, y, de manera particular, los aeróbicos son muy útiles para combatir el estreñimiento. Algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos son la caminata, el jogging, la natación y el ciclismo, entre muchos otros. Saltar en un trampolín (de los cuales existen modelos portátiles a un precio módico) es también un buen ejercicio aeróbico que contribuye a eliminar el estreñimiento.
  4. Masticar bien los alimentos. La digestión comienza en la boca y, lamentablemente, el estómago no tiene dientes. Debido a esto, una masticación adecuada es un elemento esencial para que ocurra una buena digestión y, en consecuencia, una eliminación correcta. Esta medida de fácil implementación es un hábito que podemos adoptar desde ya, tan solo tenemos que tomar conciencia a la hora de masticar, entre tanto se convierte en un hábito.
  5. Suspender el uso de laxantes. En muchos casos de estreñimiento crónico, las personas suelen recurrir al uso de laxantes. Sean fármacos o tisanas, no se recomienda el empleo habitual de laxantes, ya que el intestino puede tornarse “vago” y acostumbrarse a que los laxantes hagan el trabajo que le corresponde..
  6. Establecer horarios fijos para ingerir los alimentos. Es conveniente que se definan horas fijas para la realización de las dos o tres comidas diarias que se realicen. Es importante no variar estos horarios y tratar de que cada comida se haga siempre a la misma hora.
  7. Comer sin preocupaciones. Al momento de ingerir alimentos debemos dejar a un lado los problemas y preocupaciones que son propios de la existencia de cada ser humano. El tiempo de ingerir los alimentos debe ser sagrado y lleno de sosiego. Si algo nos perturba, es mejor posponer la ingestión del alimento hasta que nos sintamos mejor. Comer de manera calmada contribuye a que tengamos una buena digestión, nos da la oportunidad de masticar mejor, impide que se paralice la digestión, y, como resultado, nos permite tener una mejor eliminación.

Fuentes:

http://www.webmd.com/digestive-disorders/exercise-curing-constipation-via-movement

Harvey Diamond, Marilyn Diamond. (1986). La antidieta. España: Ediciones Urano.

Michael Murray, N.D. y Joseph Pizzorno, N.D.. (1998). Enciclopedia of Natural Medicine. Estados Unidos: Prime Health.

Manuel Lazaeta Acharán. (1989). Medicina natural al alcance de todos. México: Pax.

09 Jun

Lasagna vegetariana

Lasagna vegetariana

Lasagna vegetariana

La lasagna tradicional es un plato tradicional de origen italiano conocido y apreciado por muchos. Capas de pastas alternadas con diferentes ingredientes y salsas convierten a la lasagna en una opción culinaria muy versátil. Así, las salsas rojas o blancas, quesos de diferentes tipos, carnes variadas y vegetales suelen estar presentes en las versiones convencionales.

Hoy te invitamos a preparar una lasagna vegetariana estricta, sin lácteos de nigún tipo y sin carne. En fin, sin ningún producto de origen animal. Anímate a prepararla y cuéntanos cómo te fue.

Ingredientes

2 cabezas de brócoli
3 tomates de ensalada o de otro tipo
3 cebollas medianas
1 taza de zanahoria rallada
1 ají verde grande
1 taza de apio troceado
8 oz de tofú
1 taza de espinacas troceadas
2 taza de granos de maíz, choclo o elote cocido.
6 cucharadas de jugo de limón
5 dientes de ajo medianos
5 ramas de cilantro
Aceite de olivas
Orégano
Sal marina
Lasagna precocida (pueden optar por las libres de gluten quienes tenga sensibilidad al gluten)

Preparación de la lasagna vegetariana

1. Trocear los vegetales de modo que puedan colocarse dentro de la lasagana:

Brócoli: Eliminar los tallos y sacar las flores. Cortarlas por la mitad.
Cebollas: Cortarlas en rodajas.
Zanahoria: Rallarla hasta obtener una taza.
Ají verde: Cortarlo en rodajas.
Apio: Trocear los tallos, hasta obtener una taza.
Espinacas: Trocearlas hasta obtener una taza.

2. Preparar salsa de maíz, choclo o elote:

  • En una licuadora, colocar 3/4 taza de agua, ¼ taza de aceite de olivas, 2 tazas de maíz, las ramas de cilantro, orégano a gusto, las tres cucharadas de limón, tres dientes de ajo, una pizca de sal y orégano a gusto.
  • Licuar todos los ingredientes y apartar

3. Preparar salsa de espinacas

  • En una licuadora, colocar 3/4 taza de agua, 8 onzas de tofú, 1 taza de espinacas troceadas, 1 cebolla, 3 cucharadas de limón, 2 cucharaditas de sal y orégano a gusto.
  •  Licuar todos los ingredientes y apartar.

4. Ensamblar la lasagna.

  • Debe colocarse una capa de lasagna en el fondo del recipiente.
  • A continuación, una capa de vegetales variados y sobre los mismos abundante salsa de espinacas.
  • Después, otra capa de lasagna, se repite la capa de vegetales, se agrega salsa de espinacas, a la que agregaremos parte de la salsa de maíz, pero no toda, ya que debemos reservar una buena porción para la capa final.
  • Finalmente, se coloca una última capa de lasagna que debe recubrirse bien con la salsa de maíz restante.

5. Hornear a 350 ºF durante 40-45 minutos.

El recipiente debe introducirse en un horno precalentado a 350 ºF.

El tiempo de cocción variará dependiendo del tamaño y de las capas de la lasagna que se hayan empleado. No especificamos un tamaño determinado de lasagna para que cada persona use la que esté disponible en su localidad.

¡A ser creativos! Pueden emplearse diferentes variedades de vegetales en el relleno. Así que…¡a experimentar! Haz la prueba y agrega champiñones u hongos, kale, calabacines, berenjena, en fin, el vegetal o verdura de tu preferencia. ¡Anímate a mandarnos un mensaje con tu receta y una foto de tu creación!

10 Abr

Vitaminas del complejo B: Vitamina B1 o tiamina

Alga espirulina, rica en vitamina B1

Vitaminas del complejo B: La vitamina B1 o tiamina

La vitamina B1 o tiamina fue la primera en descubrirse de las ocho vitaminas del complejo B. El nombre de tiamina le fue dado en 1937, cuando se determinó su composición molecular. El mismo indica que contiene azufre, lo que se expresa por el griego theion (azufre).

Un poco de la historia de la vitamina B1 o tiamina

Su historia inicia cuando se buscaba una cura para una enfermedad llamada beriberi. Con este nombre se designaba a un grupo de enfermedades que afectan el sistema nervioso periférico (beriberi seco), el sistema cardiovascular (beriberi húmedo) y el beriberi infantil. Hoy en día se conocen otras formas de la misma, en especial la que afecta al cerebro, que se conoce como el síndrome e Wernicke-Korsakov, muy común en alcohólicos.

El beriberi era una enfermedad que se conocía en Asia desde hacía miles de años. No obstante, llamó la atención que en la década de 1880 se convirtiera en  una epidemia en la colonia holandesa asiática. Provocó que la que la mitad de los bebés que nacieron en esa época fallecieran por su causa.

Debido a esto, Christiaan Eijkman, un médico perteneciente a la milicia holandesa, fue enviado a la isla de Java, que estaba bajo el dominio de Holanda. Se le asignó la tarea de descubrir cuál era el microorganismo que causaba el beriberi, enfoque probablemente influido por el descubrimiento de la bacteria que provocaba la tuberculosis por Edward Koch, en 1882. Este revolucionario hallazgo llevó a muchos científicos de la época a pensar en un origen microbiano para las enfermedades.

Así, los experimentos de Eijkman, realizados en pollos, estuvieron inicialmente orientados en este sentido, aunque posteriormente los mismos condujeron a deducir que el beriberi estaba más bien relacionado con la dieta: los pollos enfermaban al alimentárseles con arroz blanco cocinado, y mejoraban al proporcionárseles arroz integral crudo.

El arroz blanco se empleaba en los experimentos debido a que constituía el alimento principal de las dietas asiáticas, lugar ocurrían la mayoría de casos de beriberi. Así, se intuía podía existir alguna relación entre el mal y este alimento. Se pensaba quizás que algo que contenía el arroz provocaba el mal.

Eijkman tuvo que regresar a su país de origen debido a problemas de salud, y, aunque en dicho momento no tenía claro qué era lo que en realidad provocaba el beriberi, sus observaciones contribuyeron a determinar que el origen de esta enfermedad estaba en la dieta. De hecho, Adolphe Vorderman, inspector médico de unas 100 prisiones de la colonia, a quien Eijkman le había dado a conocer sus hallazgos, observó que las cárceles en las que se empleaba el arroz blanco había más casos de beriberi con relación a las cárceles en las que los presos se alimentaban con arroz integral.

Gerrit Grinjs continuó el trabajo de Eijkman en Java y descubrió que era posible prevenir o curar la enfermedad al agregar la cáscara del arroz y frijoles a la dieta de los pollos de los experimentos.  Grinjs quien llegó a la conclusión de que existían “substancias” en los alimentos cuya carencia provocaba daños grave al sistema nervioso periférico. Esto, antes que se conocieran las vitaminas tal y como las conocemos hoy.

Fue entonces que muchos científicos se empeñaron en aislar el desconocido componente presente en la cáscara del arroz. ¿Cuál sería aquel componente? ¿Qué aplicaciones tendría  además de currar el beriberi?

Aunque no se le menciona con frecuencia en la historia del descubrimiento de la vitamina B1, el científico japonés Umetaro Suzuki logró aislar para 1910 el componente presente en el salvado del arroz que prevenía y curaba el beriberi. Lo llamó ácido abérico (la actual vitamin B1 o tiamina). Presentó su descubrimiento en 1910 en la Sociedad Química de Tokio y en 1911 publicó un artículo científico sobre el tema en Alemania. Lamentablemente, sus hallazgos fueron ignorados debido a que la comunidad médica estaba convencida de que el beriberi tenía un origen microbiano y porque además no había logrado determinar la estructura molecular de la substancia.

En el mismo año, Casimir Funk, un científico polaco, creyó erróneamente que había logrado aislar el factor activo presente en la cáscara del arroz. Denominó el compuesto químico descubierto “Vital amine” (amina vital), al pensar existía una relación con los amino ácidos (o componentes básicos de las proteínas) de donde surgió el nombre “vitamina”.

No obstante, no es sino hasta 1926, cuando los científicos holandeses Barend Coenraad Petrus Jansen y Willem Frederik Donath aislaron la vitamina B1, que se reconoció el logro que debió haber correspondido a Umetaro Suzuki 16 años antes. Una década después, en 1934, el estadounidense Robert R. Williams determinó la estructura de la tiamina y, finalmente, logró sintetizarla en 1936.

¿Para qué sirve la vitamina B1 o tiamina?

La vitamina B1 o tiamina, como todas las vitaminas  del complejo B, ayuda a convertir los carbohidratos de los alimentos en  glucosa, el combustible del cuerpo y por el que nuestro cuerpo produce energía. Igualmente, ayuda a metabolizar los ácidos grasos,  las proteínas y los ácidos nucleicos (ADN y ARN).

La tiamina en su forma libre se absorbe rápidamente en el intestino delgado. Las dos formas activas principales de la tiamina, sintetizadas a partir de la forma libre, son:

  • El pirofosfato de tiamina (TPP) o difosfato de tiamina (TDP), que es transformado esencialmente en las células hepáticas. Esta forma está relacionada con actividades metabólicas mencionadas anteriormente (carbohidratos, ácidos grasos, proteínas y ácidos nucleicos).
  • El trifosfato de tiamina (TTP) es la forma conocida por su actividad neuroactiva, ya que participa en la síntesis de sustancias que regulan el sistema nervioso. No obstante, se sospecha sus funciones son más amplias.

Se necesita un suministro constante de esta vitamina, ya que la cantidad de tiamina que el cuerpo puede almacenar es limitada y puede agotarse en unas dos semanas o menos si se deja de suministrarse. Los músculos, el hígado, el corazón, los riñones y el cerebro almacenan las mayores concentraciones de esta vitamina, seguidos por los leucocitos y los glóbulos rojos. Los riñones son los encargados de eliminar el exceso por medio de la orina e igualmente puede eliminarse por medio del sudor.

¿Cómo se manifiesta la deficiencia de vitamina B1 o tiamina?

La deficiencia de tiamina se presenta de formas diversas con síntomas muy diversos que podrían confundirse con los de otras enfermedades. La deficiencia de esta vitamina suele clasificarse en la de tipo seco (sistema nervioso) y la de tipo húmedo (sistema cardíaco). Los nombres de las clasificaciones se les han asignado por la acumulación de líquido que suele ocurrir en cada caso, aunque puede darse una mezcla de ambas.

La condición se manifiesta a través de cambios que afectan el sistema nervioso, el sistema cardiovascular así como el tracto gastrointestinal.

Síntomas relacionados con el sistema nervioso:

  • Polineuritis (inflamación) y parálisis de los nervios periféricos. O bien, daños al sistema nervioso periférico (que no abarca ni el cerebro ni la médula espinal).
  • Variaciones en el sistema sensorial. Primero, se afecta la sensación del tacto, posteriormente se manifiesta el dolor y finalmente se altera la sensibilidad a la temperatura.
  • Pérdida de sensación del dedo gordo del pie y parestesia (hormigueo, sensación de ardor y calambres) en las piernas y en los dedos de los pies, que va avanzando de abajo hacia arriba en el cuerpo, a medida que se agrava la enfermedad.
  • Parálisis de los nervios motores o los que producen movimiento, que también asciende en el cuerpo de manera paulatina.
  • Debilidad muscular
  • Dificultad para caminar y parálisis definitiva en casos muy graves.

Síntomas relacionados con el sistema cardiovascular:

  • Palpitaciones (taquicardia)
  • Debilidad
  • Dificultad para respirar
  • Dolor en el corazón
  • Agrandamiento del corazón hacia la derecha (etapa avanzada)
  • Mareos (etapa avanzada)
  • Presión baja (etapa avanzada)
  • Congestión pulmonar (etapa avanzada)
  • Aumento del tamaño del hígado (etapa avanzada)
  • Insuficiencia cardíaca aguda (etapa avanzada)
  • Muerte súbita (etapa avanzada)

Síntomas relacionados con el tubo digestivo:

  • Retraso en la digestión
  • Dilatación del colon
  • Pérdida del apetito (anorexia)
  • Malestar abdominal no específico
  • Estreñimiento
  • Náusea y vómitos (etapa avanzada)

¿Qué produce la deficiencia de tiamina o vitamina B1?

Se ha observado que la deficiencia de tiamina o vitamina B1 suele surgir cuando la dieta es poco diversa y cuando abundan los alimentos que contienen poca o ninguna vitamina B1 o tiamina. Así, se ha visto presente en países que tienen como plato principal el arroz blanco, como es el caso de los países asiáticos, especialmente después de que la industrialización despojara al arroz completamente de su cáscara, en la que se encuentra presente este nutriente esencial así como otros nutrientes importantes.

Igualmente, la deficiencia de tiamina también puede presentarse no solo en dietas en las que prima el consumo de arroz blanco sino en aquellas en las que abundan los alimentos elaborados a base de harinas refinadas (pan blanco, pastas, rosquillas, pasteles, buñuelos etc.), las cuales, a su vez, demandan una mayor cantidad de esta vitamina por tener un alto contenido de carbohidratos. Aunque hoy en día muchos alimentos son fortificados con vitamina B1 y otras vitaminas, hay que tener en cuenta que la variedad y el consumo abundante de alimentos no procesados constituyen los elementos clave de una dieta saludable.

Por otro lado, existen otros factores que reducen la actividad biológica de la tiamina, o bien, interfieren con su absorción o digestión, aunque se ingieran cantidades adecuadas de la misma. Los mismos son los siguientes:

  • El alcohol presente en las bebidas alcohólicas, ya que el etanol evita la absorción de la tiamina.
  • La tiaminasa, que es una enzima presente en algunos pescados crudos, especialmente en los de agua dulce y también en el aranque. El calor destruye esta substancia, por lo que solo está presente en pescados crudos.
  • Los polifenoles, que son substancias resistentes al calor y que están presentes en varios alimentos de origen vegetal como es el caso del té y las nueces de betel.
  • Algunos flavonoides presentes en los tejidos animales.
  • Algunas bacterias, como es el caso del Bacillus thiamineolyticus, que puede estar presente en los intestinos.
  • Los taninos presentes en las hojas de té, que los habitantes de ciertos países tienen por costumbre masticar.

Fuentes de vitamina B1 o tiamina

Todos los organismos vivos necesitan la tiamina, pero la misma es solo sintetizada en bacterias, hongos y plantas. De ahí que los humanos debamos obtenerla a través de la dieta. A diferencia de las vitaminas A, D, E y K, solubles en grasa, todas las vitaminas de complejo B son solubles en agua, por lo que el cuerpo no las almacena. El exceso es excretado por medio de la orina.

La tiamina está presente tanto en alimentos de origen vegetal como en alimentos de origen de origen animal. Aunque en la actualidad las deficiencias de tiamina son raras, los alcohólicos, las personas que consumen diuréticos, las personas que padecen la enfermedad de Crohn, anorexia así como los pacientes que se someten a diálisis son, entre otros, más propensos a  padecerla.

Su absorción ocurre en el intestino delgado como tiamina libre y es favorecida por la presencia de vitamina C y de ácido fólico pero es inhibida por la presencia de etanol (alcohol).

Si se recurre a la sumplementación hay que tomar en cuenta que las vitaminas del complejo B actúan de manera conjunta. Así, al tomar vitamina B1 o tiamina debe tomarse por igual un complejo con las demás vitaminas del complejo B.

Alimentos con vitamina B1 o tiamina

Aunque la mayoría de los alimentos contienen vitamina B1, no todos incluyen cantidades significativas de este nutriente. Igualmente, hay que tomar en cuenta que el calor y el procesamiento de los alimenos destruye la vitamina B1 o tiamina.

Por esto, hay que tomar en cuenta que el cocinar los alimentos tanto por métodos convencionales como por medio del microondas puede provocar la pérdida de un 20 % a un 50 %  del contenido de vitamina B1. Una cocción más prolongada, como por ejemplo asar un alimento durante una hora a 300 ºF (205 ºC), podría provocar la pérdida total de esta vitamina.

A continuación presentamos algunos alimentos que contienen vitamina B1 y que nos pueden ayudar a garantizar un nivel adecuado de la misma:

 

Alimento

Cantidad Contenido

%DV (Valor diario)

Espirulina seca (alga)

1 taza

2.7 mg

178 %

Habichuelas rosadas o frijoles rosados cocidos 1 taza 0.4 mg 29 %
Habichuelas o frijoles blancos pequeños cocidos 1 taza 0.4 mg 28 %
Habichuelas negras o frijoles negros 1 taza 0.4 mg 28 %
Guisantes partidos o arvejas partidas cocidos 1 taza 0.4 mg 25 %
Semillas de girasol, secadas naturalmente ½ taza 0.35 mg 22.5 %
Lentejas cocidas 1 taza 0.3 mg 22 %
Habichuelas pintas o frijoles pintos cocidos 1 taza 0.3 mg 22 %
Tomates secos 1 taza 0.3 mg 19 %
Semillas de girasol, asadas con aceite y sin sal ½ taza 0.2 mg 14.5 %
Batata o camote hervida con la cáscara 1 taza 0.2 mg 14 %
Arroz integral de grano mediano cocido 1 taza 0.2 mg 13 %
Mantequilla de sésamo o ajonjolí  (Tahini) 1 taza 0.2 mg 12 %
Arroz integral de grano largo cocido 1 taza 0.2 mg 12 %
Semillas de linaza 1 cucharada 0.2 mg 11 %
Espinaca cocida 1 taza 0.2 mg 11 %
Piña 1 taza 0.2 mg 11 %
Espárragos hervidos ½ taza 0.1 mg 10 %
Semillas de girasol, asadas sin aceite y sin sal ½ taza 0.05 mg 4.5  %

Fuentes:

  1. http://umm.edu/health/medical/altmed/supplement/vitamin-b1-thiamine
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Vitamina_B1
  3. https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/druginfo/natural/965.html
  4. http://www.whfoods.com/genpage.php?tname=nutrient&dbid=100
  5. https://en.wikipedia.org/wiki/Thiamine
  6. http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/themes/medicine/carpenter/
  7. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2889456/
  8. http://www.robinsonlibrary.com/science/chemistry/biography/suzuki.htm
  9. http://www.japanese-greatest.com/biology-medicine/umetaro-suzuki.html
  10. http://www.unhcr.org/4cbef0959.pdf
21 Oct

La vitamina D: Cómo obtenerla y lograr un nivel adecuado

En la actualidad se reconoce que existen deficiencias de vitamina D a nivel mundial. En un análisis sistemático de 195 estudios llevados a cabo en 44 países de Europa, América del Norte, la región Asia-Pacífico, Oriente Medio, África y Sur América y en los que participaron más de 168,000 personas, el nivel promedio de vitamina D (25-OHD) en el 37.3 % de los estudios resultó ser inferior a los 50 nmol/L (20 ng/mL).

Todo parece indicar que la causa principal de esta generalizada deficiencia lo es la falta de la exposición a los rayos solares, fuente principal y natural de esta vitamina. Esto probablemente tiene su origen en la recomendación realizada durante las últimas tres décadas sobre la importancia evitar los rayos ultravioletas para impedir el cáncer la piel.

Es bien conocida la relación que existe entre la deficiencia de la vitamina D y las enfermedades óseas. Esto es así, porque su descubrimiento y estudios iniciales estuvieron centrados en el tratamiento del raquitismo, enfermedad de los huesos que afectaba una gran cantidad de niños de importantes centros urbanos a principios del siglo XX. No obstante, hoy en día se conocen innumerables beneficios de esta substancia que más bien se considera una hormona por sus diversas funciones reguladoras. Así, se ha encontrado que la misma es útil en condiciones tales como el cáncer, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la artritis reumatoide, la influenza, la enfermedad de Crohn, la psoriasis, el eczema, el asma, el Alzheimer, la depresión, la esquizofrenia y el autismo, por citar algunas.

Debido a esto, es importante que garanticemos la obtención de la vitamina D que necesitamos.

La mejor fuente de vitamina D: el sol

Podemos obtener la vitamina D por las siguientes vías:

1) Por medio de la luz solar, a través de la síntesis de la misma en la piel;

2) Al ingerir alimentos que contienen esta vitamina, los cuales son muy limitados; y

3) A través de suplementos que contienen vitamina D (vitamina D3).

La mejor fuente de vitamina D es la luz solar. Son los rayos ultravioleta B (UVB) los que ayudan a realizar la conversión del 7-dehidrocolesterol, presente en la piel, en vitamina D3. La vitamina D3 es biológicamente inactiva y es posteriormente convertida en el hígado en 25-OHD (calcidiol), que a la vez se transforma en los riñones en 1.25-OHD (calcitriol). Esta última es la forma biológicamente activa de la vitamina.

Es probable que debido a informaciones suministradas en las últimas tres décadas sobre la relación entre los rayos ultravioleta y el cáncer de piel las personas hayan evitado limitado más de lo necesario su exposición al sol y que esta sea la raíz de las deficiencias de vitamina D existentes hoy en día a nivel mundial. Paradójicamente, en la actualidad, existen estudios que sugieren que la exposición al sol puede ayudar a prevenir el cáncer de la piel. De hecho, la probabilidad de padecer melanoma parece disminuir con una mayor exposición al sol según estudios recientes.

Por otro lado, como muy pocos alimentos contienen vitamina D, se considera que la mejor forma de obtener esta vitamina es a través de la luz solar. Las mejores horas para exponerse al sol, son aquellas en las que están presentes los rayos ultravioleta B (UVB), los cuales tienen una longitud de onda de 290 nm a 315 nm. Estos están presentes cuando el ángulo que forman los rayos solares al impactar la tierra es mayor de 50º, lo cual suele ocurrir en el horario de 10:00 a.m. a 3:00 p.m., en países que están cerca del Ecuador, aunque esto varía según la ubicación. Precisamente esta son las horas en las que se nos instó a evitar el sol a toda costa.

En internet existen tablas disponibles que calculan el ángulo solar por hora para cada día y para cada ubicación. Esto, debido a las variaciones en la posición del sol en cada época del año.

Recomendaciones para la exposición solar

La exposición al sol para obtener vitamina D debe realizarse de la siguiente manera:

1) Realizada de dos veces o tres veces por semana durante 10 a 30 minutos en el horario adecuado según la ubicación, es por lo general suficiente. Idealmente, debe exponerse gran parte de los brazos y las piernas (un 33 % del cuerpo).

2) En las personas con pieles claras, la exposición debe hacerse hasta que la piel adquiera un color ligeramente rosado; mientras que en el caso las pieles más oscuras la exposición deberá prolongarse (probablemente duplicarse).

3) Las personas obesas también deberán duplicar la exposición al sol.

4) Debe usarse protector solar en el rostro, especialmente en el área alrededor de los ojos. Esto se recomienda porque esta piel es sumamente sensible y propensa al fotoenvejecimiento y las arrugas. Idealmente, aparte del uso de protector solar en la cara, debe usarse un sobrero, gorra o visera como protección adicional.

4) No debe excederse el tiempo indicado pues las quemaduras de la piel a causa del exceso de sol sí están relacionadas con el cáncer de la piel.

5) No se recomienda tomar sol cuando la temperatura sea inferior a los 50 ºF (10 ºC) debido a la escasa presencia de rayos ultravioleta B (UVB) bajo dichas condiciones.

Resulta interesante saber que el cuerpo tiene su propio mecanismo de regulación que impide la intoxicación a través de la vitamina D obtenida por medio de la luz solar. Así, la luz solar se encarga de destruir el exceso de vitamina D3 o de previtamina D3 y, por lo tanto, es imposible que nos intoxiquemos a causa de la vitamina D obtenida por esta vía.

Alimentos con vitamina D

Son escasos los alimentos que contienen vitamina D. La misma está primordialmente presente en pescados azules o pescados grasos, tales como el salmón, la caballa y el arenque. Igualmente se encuentra disponible en los aceites de ciertos pescados, como es el caso del aceite de hígado de bacalao. La contienen por igual algunos alimentos fortificados. Por lo general, se acostumbra a agregarle vitamina D a la leche, a algunos jugos, panes, yogures y quesos.

La realidad es que resulta difícil obtener cantidades suficientes para satisfacer las necesidades diarias de vitamina D a través de la alimentación, a menos que se consuman pescados azules de manera muy frecuente. Igualmente, hay que tomar en cuenta que los pescados capturados en su entorno nativo suelen contener de cuatro a cinco veces más vitamina D que los pescados de criadero.

Así, cuando no es posible una exposición al sol como la indicada anteriormente y, en vista de que es muy poco probable que obtengamos suficiente vitamina D a través de los alimentos, entonces debemos recurrir a la suplementación.

¿Vitamina D3 o D2?

Existen dos tipos de vitamina D: la D3 y la D2. La D3 es la forma natural, se conoce como colecalciferol. Es la vitamina que nuestro cuerpo produce al exponerse a los rayos solares y la que se encuentra presente en los alimentos de origen animal que la contienen, como es el caso del aceite de hígado de bacalao. La vitamina D2, por otro lado, es la forma sintética, que se conoce como ergocalciferol, la misma se obtiene por medio de la irradiación con rayos ultravioleta de alimentos de origen vegetal que naturalmente no la contienen, como es el caso del aceite de linaza. Es, por igual, la forma que se empleó en los EE. UU. y Europa durante la década de 1930 para fortificar la leche con la finalidad de erradicar el raquitismo.

Hoy en día, se sabe que la vitamina D2 puede producir toxicidad e igualmente que la vitamina D3 es aproximadamente cinco veces más potente que la D2. De ahí que la forma preferida y más recomendable para la suplementación lo sea la D3.

En cuanto a la cantidad diaria recomendada de vitamina D, existen opiniones diversas y muchos expertos están de acuerdo en que las recomendaciones de los principales organismos sanitarios son sumamente conservadoras y se alejan de las necesidades reales.

De acuerdo a las últimas recomendaciones del Instituto de Medicina (IOM), realizadas en noviembre de 2010, las cantidades diarias recomendadas son las siguientes:

  • Para los niños de 0 a 1 año de edad: 400 UI/día
  • Para las personas de 1 a 70 años de edad: 400 UI/día
  • Para personas de 71 años o más: 800 UI/día

Por otro lado, los niveles de consumo máximo recomendados por la misma institución son los siguientes:

  • Para los niños de 0 a 6 meses de edad: 1,000 UI/día
  • Para los niños de 6 a 12 meses: 1,500 UI/día
  • Para los niños de 1 a 3 años: 2,500 UI/día
  • Para los niños de 4 a 8 años: 3,000 UI/día
  • Para los niños de 9 o más y adultos: 4,000 UI/día
  • Mujeres embarazadas o que lacten: 4,000 UI/día

No obstante lo anterior, diversos estudios apuntan a que la cantidad diaria recomendada de 400 UI/día es muy baja, ya que no ha resultado ser terapéutica en muchas de las investigaciones realizadas. Por citar algunos ejemplos:

  • Es estudios en los que se emplearon dosis de 700 UI a 800 UI de vitamina D3 por día, el riesgo relativo de fracturas de cadera disminuyó en un 26 % y el riesgo de fractura no vertebral en un 23 %. En otro estudio, en el que emplearon 400 UI, no se observó una disminución en el riesgo en las fracturas de cadera.
  • Un estudio sugirió que mientras 400 UI no reducían el riesgo de caídas, esto sí se lograba con 800 UI de vitamina D3 y calcio.
  • En un estudio realizado en Finlandia en el que participaron 10,366 niños a los que se les suministró 2000 UI de vitamina D3 por día desde el primer año y hasta los 31 años de edad, el riesgo de padecer diabetes tipo 1 disminuyó aproximadamente en un 80%.
  • En otro estudio se demostró que la ingesta de 800 UI de vitamina D y 1200 mg de calcio disminuyó el riesgo de padecer diabetes tipo 2 en un 33% cuando se comparó a la ingesta de 400 UI y 600 mg de calcio.

De esta manera, varios expertos recomiendan aumentar la cantidad diaria recomendada. Por su parte, el Dr. Michael F. Holick, uno de los principales investigadores–sino el principal investigador–de la vitamina D, resalta que tanto el IOM como la Sociedad de Endocrinología reconocen que 10,000 UI/día constituye el nivel sin efecto adverso observado (NOAEL) para la vitamina D y que pueden lograrse niveles óptimos en la sangre con cantidades inferiores a esta.

El Dr. Holick recomienda ingerir 3000 UI/día, pues es la cantidad que usa con sus pacientes de manera exitosa para mantener niveles en la sangre de 40 ng/ml a 60 ng/ml y con la que no ha observado toxicidad. Recomienda duplicar o triplicar la cantidad cuando existe obesidad.

Igualmente el Dr. Anthony Norman, quien ha investigado la vitamina D por más de 45 años, recomienda la cantidad diaria de 2000 UI/día.

Por otro lado, el reconocido naturópata, el Dr. Joseph Mercola recomienda las siguientes cantidades:

Edad Dosis
Menos de 5 años 35 UI/libra al día
De 5 a 18 años 1,000 UI/día por cada 30 libras de peso
Adultos 5,000 UI
Mujeres embarazadas 8,000 UI

 No obstante, hay que tomar en cuenta que las recomendaciones diarias son sugerencias generales y que la cantidad ideal para cada persona variará y dependerá de diversos factores, entre los que se encuentran los siguientes:

  • Qué tanto se expone al sol dicha persona;
  • Los niveles actuales de vitamina D en la sangre de la persona (si existen deficiencias o no);
  • La época del año;
  • Si la persona presenta fallo hepático, malabsorción de las grasas, toma medicamentos antiepilépticos, glucocorticoides o fármacos que activan los receptores esteroides o xenobiótico. En cualquiera de estos casos, será necesaria una dosis mayor de vitamina D3; y
  • Si la persona es obesa, entre otros.

En todo caso, el objetivo es lograr un valor óptimo en la sangre.

¿Cómo sé si tengo deficiencia de vitamina D?

La mejor forma de saber si se tiene una deficiencia de vitamina D3 es al medir los niveles de 25-OHD en la sangre. No obstante, no existe consenso respecto a los niveles adecuados de esta vitamina. El Instituto de Medicina (IOM) ha establecido, por ejemplo, que un nivel de 25-OHD en la sangre de 20 ng/ml (50 nmol/l) o superior es el adecuado.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta que las recomendaciones diarias realizadas por el Instituto de Medicina (IOM) se fundamentan en estudios relacionados con la salud ósea y que, aunque las cantidades diarias recomendadas por dicha institución están basadas en datos de estudios relacionados con el riesgo de fracturas, el valor límite de 20 ng/ml (50 nmol/l) del nivel de 25-OHD en la sangre no se ha determinado de esta forma. Así, por ejemplo, en dos metaanálisis de varios estudios aleatorios doble ciegos realizados en 2009, la cantidad de 20 ng/ml (50 nmol/l) resultó ser insuficiente para reducir fracturas o caídas. Igualmente, en un análisis de una población realizado por el NHANES, la densidad ósea aumentó con niveles muy superiores a los 20 ng/ml (50 nmol/l) en adultos, lo que sugiere que esta recomendación es sumamente baja.

La Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF), por otro lado, establece que un nivel de 30 ng/ml (75 nmol/l) o superior es el adecuado para lograr una reducción óptima en las caídas y fracturas.

Sin embargo, la función de la vitamina D va más allá de la salud ósea, como mencionamos anteriormente. Así, el Dr. Michael F. Holick, opina que los niveles óptimos de 25-OHD en la sangre en realidad son de 40 a 60 ng/ml (100 a 150 nmol/l). Alega que este es el intervalo ideal para disfrutar de todos los beneficios que ofrece esta versátil vitamina.

Su postura es secundada por el Dr. Joseph Mercola, quien sugiere que es necesario perseguir el nivel óptimo de vitamina D en lugar del valor “normal”. Considera que en las poblaciones saludables que obtienen la vitamina D a través del sol el intervalo óptimo es de 50 a 70 ng/ml (125 a 150 nmol/l). De esta manera, según el Dr. Mercola los niveles de vitamina D (25-OHD) en la sangre deberían interpretarse de la siguiente manera:

Deficiencia Valor óptimo Tratamiento cáncer y enfermedades cardiovasculares Exceso
<50 ng/ml 50-70 ng/ml 70-100 ng/ml >100 ng/ml

 Finalmente, aunque no existe un acuerdo en cuanto a los niveles óptimos de vitamina D y las cantidades diarias recomendadas, sí existen resultados de estudios importantes que nos indican que existen deficiencias de esta vitamina a nivel mundial. Estas deficiencias probablemente abarcan una población mayor en vista de que la definición de los niveles adecuados parecen estar muy alejados de valores los observados en en poblaciones saludables que obtienen la vitamina D a partir de la luz solar. Igualmente, diversos estudios avalan que las cantidades diarias recomendadas son muy bajas y que carecen de un efecto terapéutico, o bien, que no son capaces de eliminar deficiencias. A la par, las mismas instituciones que hacen las recomendaciones de estas cantidades reconocen que cantidades 25 mayor carecen de toxicidad.

Por otro lado, el resurgimiento de enfermedades ya olvidadas, como el raquitismo, así como las investigaciones que cada día confirman el rol de esta vitamina en diversas enfermedades crónicas, debe llevarnos a procurar garantizar niveles óptimos que redunden en una mejor salud para todos. Podemos obtenerla gratuitamente a partir de los rayos UVB sol si seguimos las recomendaciones indicadas. Y, si esto no es posible, podemos recurrir a una asequible suplementación con D3.

Bibliografía

http://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/vitamin-d/#vitamin-d-references

http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMra070553#t=article

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23930771

http://ajcn.nutrition.org/content/87/4/1080S.full

http://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2008/11/01/Vitamin-D-is-a-Key-Player-in-Your-Overall-Health.aspx

http://www.lifeextension.com/Magazine/2010/9/Michael-Holick-The-Pioneer-of-Vitamin-D-Research/Page-01

http://www.scientificamerican.com/article/vitamin-d-deficiency-united-states/

http://www.iofbonehealth.org/osteoporosis-musculoskeletal-disorders/osteoporosis/prevention/vitamin-d

http://www.eurekalert.org/pub_releases/2008-10/uoc--vda100908.php

18 May

Beneficios de la vitamina D: más allá de la salud de los huesos

El sol, fuente de vitamina D

Los beneficios de la vitamina D

La vitamina D pertenece al grupo de las vitaminas solubles en grasa, junto a la A, la E y la K. Fue descubierta a principios del siglo XX, época en que hubo en despertar en interés de los hombres de ciencia en el estudio de la relación entre la nutrición y las enfermedades. Fue entonces cuando se comenzaron a estudiar formalmente las substancias que hoy conocemos como vitaminas. Hoy en día, muchos consideran que, más que una vitamina, la vitamina D es una hormona por sus diversas funciones reguladoras. Así, vale la pena conocer los diversos beneficios de la vitamina D.

Un poco de historia

En 1914 el bioquímico estadounidense Elmer Vernon McCollum aisló de la materia grasa de la leche una substancia liposoluble que observó promovía el crecimiento y prevenía una enfermedad de la vista llamada xeroftalmia. Denominó dicha substancia como “factor A”.

Interesado en el hallazgo, en 1919, el investigador británico Sir Edward Mellanby realizó experimentos con cachorros de perros. Cuando los animales se alimentaron exclusivamente con leche descremada y pan a la vez que se les privó de la luz solar o artificial, los animales presentaron debilidad y deformaciones en los huesos. No obstante, mejoraron cuando se les suministró la materia grasa de la leche y el aceite de hígado de bacalao. Esto hizo sospechar a Mellanby que existía una relación entre el “factor A” y el raquitismo, una enfermedad que produce debilidad y deformidades en los huesos. En la época, el raquitismo constituía un gran problema de salud pública tanto para el Reino Unido como para otros países del mundo.

Por otro lado, el también británico Frederick Gowland Hopkins descubrió que el calor y la aireación destruían el “factor A” de la materia grasa de la leche. Observó que, al destruirse este elemento, quedaban anuladas las propiedades que favorecían el crecimiento y que no se evitaba la aparición de la xeroftalmia en las ratas.

Este descubrimiento llevó a Elmer McCollum y a sus colaboradores a realizar experimentos en los que se empleó el aceite de hígado de bacalao sometido al calor y la aireación. Se observó que un aceite sometido tal proceso no evitaba la xeroftalmia en las ratas, aunque sí evitaba el raquitismo.

Un factor diferente

Esto llevó al equipo de McCollum a concluir que era otra la substancia con propiedades antirraquíticas. Así, empleando la aireación, lograron aislar dos factores solubles en grasa: el factor A (que quedaba desactivado) y el factor D (que permanecía activo). A estos posteriormente, se les denominó “vitamina A” y “vitamina D”, respectivamente.

Se le asignó la letra “D” al recién descubierto factor, pues ya se habían asignado las letras anteriores en precedencia a los factores A, B y C, que posteriormente se convertirían en las respectivas vitaminas que conocemos hoy. Casimir Funk fue quien propuso el nombre de “vitamina”.

La vitamina D y la luz

En 1903 el médico danés Niels Finsen ganó el premio Nobel al ser el primero en emplear la fototerapia o, en otras palabras, la luz para curar enfermedades. A través de la luz, trató con éxito enfermedades tales como la tuberculosis y el lupus.

También en 1903, probablemente inspirado por los hallazgos de Finsen, el médico suizo Augusto Rollier fundó un sanatorio en los Alpes suizos en el que se empleó la helioterapia (el uso de la luz solar con fines curativos) para tratar pacientes con diversas enfermedades, incluidas la tuberculosis y el raquitismo. En 1919, llegó a afirmar en una publicación que la curación por medio de los rayos solares constituía el mejor tratamiento para el raquitismo.
Igualmente, en 1919, el Dr. Kurt Huldschinscky, de origen alemán, fue pionero en el empleo de los rayos ultravioleta para tratar el raquitismo. Intuyó en que si la luz solar servía para tratar enfermedades, entonces debería lograrse el mismo efecto con la luz artificial. La aplicación del tratamiento con luz artificial en niños raquíticos demostró que estaba en lo cierto.

Unos años después, en 1922, Harriette Chick y sus colaboradores, trataron con éxito varios niños raquíticos en una clínica de Viena posteriormente a la I Guerra Mundial. Emplearon aceite de hígado de bacalao y leche entera, pero también observaron el sol era capaz de curar la enfermedad.

Los beneficios terapéuticos obtenidos por medio de la vitamina D ingerida así como los logrados a través de la exposición a la luz solar y artificial en el tratamiento del raquitismo, motivaron la realización de diversos experimentos paralelos por equipos de científicos distintos en los que se perseguía encontrar la relación entre la vitamina D y los efectos salutíferos de la luz.

Así, en 1924, Hume y Smith realizaron experimentos en ratas en las que se había creado un raquitismo inducido. Éstas mejoraron al aplicárseles rayos ultravioleta. Por otro lado, Golbatt y Soames, en el mismo año, alimentaron ratas raquíticas con los hígados de ratas irradiadas y también observaron mejoría. En otro experimento, Steenbock y Black, decidieron alimentar las ratas raquíticas con hígados irradiados después de haberse extirpado a otras ratas y también tuvieron éxito.

Hess y Weinstock, por otro lado, hicieron algo diferente. Realizaron experimentos en los que irradiaron con rayos ultravioleta alimentos de origen vegetal que de por sí no tienen propiedades antirraquíticas, tales como el aceite de linaza o el aceite de semilla de algodón. Descubrieron que la irradiación de dichos alimentos activaba las propiedades antirraquíticas.

Posteriormente, se realizaron varios experimentos para determinar cuáles eran esas substancias que al exponerse a los rayos ultravioleta se convertían en otras substancias con propiedades antirraquíticas. Se descubrió que en el reino vegetal diversos fitoesteroles (esteroles de origen vegetal) eran los precursores de la vitamina D presente en el reino vegetal. Por ejemplo, Windaus y Hess descubrieron el ergorestrol, presente en las membranas de los hongos.

En 1931, por primera vez se logró aislar el producto del ergorestrol posterior a la irradiación. Es decir, en lo que se convertía el ergorestrol cuando se exponía a la luz. A esta substancia se le denominó vitamina D2 o ergocalciferol. Más tarde, en 1936, Windaus y Thiele determinaron su estructura.

Se pensaba que el precursor de la vitamina D en los animales lo era el colesterol. Esto fue así, hasta que, en 1937, el equipo conformado por Windaus y Bock lograron aislar el verdadero precursor, la enzima 7-dehidrocolesterol, a partir de la piel del cerdo. Encontraron, por igual, que la misma se encontraba presente en la piel de las ratas y de los humanos, así como en alimentos de origen animal como la leche entera y el hígado. Al producto de la irradiación del 7-dehidrocolesterol (o en lo que se convertía esta substancia al exponerse a la luz) se le denominó vitamina D-3 o colecalciferol.

Cómo obtener la vitamina D

La podemos obtener de las siguientes formas:

1) Al exponer nuestra piel al sol. Por el efecto de los rayos ultravioleta B (UVB), la enzima 7-dehidrocolesterol se convierte en vitamina D3 o colecalciferol. Es la mejor forma de obtener esta vitamina.

2) Al ingerir alimentos que contienen vitamina D. La vitamina D3 está presente en algunos alimentos de origen animal, tales como la leche y el aceite de hígado de bacalao. La D2 está presente en una cantidad limitada de ciertos alimentos de origen vegetal, como es el caso de algunos hongos.

3) Al ingerir suplementos con vitamina D, ya sea vitamina D3 (colecalciferol) o vitamina D2 (ergocalciferol). La vitamina D2 (ergocalciferol), la forma sintética, se produce a partir del ergorestrol presente en las plantas por medio de la acción de los rayos ultravioleta. Esta forma no es recomendable ya que ciertos estudios han demostrado que puede producir toxicidad.

La vitamina D (sea D3 o D2) es inactiva desde el punto de vista biológico. Esto quiere decir que el cuerpo no la puede utilizar como tal, sino que la misma debe transformarse antes de poder ejercer su función. Así, en el hígado el colecalciferol (vitamina D3) o ergocalciferol (vitamina D2) se convierte en calcidiol (D3) o ercalcidiol (D2) y, posteriormente, en los riñones, el calcidiol o ercalcidiol, se convierte en calcitriol o ercalcitriol, que es la forma activa de la vitamina D.

Beneficios de la vitamina D: no solo para los huesos

La vitamina D tiende a asociarse a la salud de los huesos, ya que su descubrimiento se realizó dentro de un contexto de experimentos asociados al raquitismo, una enfermedad ósea que a principios del siglo XX constituyó un problema de salud pública tanto en Europa como en los EE. UU.

Esta vitamina contribuye a mantener el equilibro del calcio al promover la absorción de este mineral en los intestinos, al promover la reabsorción de los huesos, al mantener niveles adecuados de calcio y fosfato para la formación de los huesos, y al permitir el funcionamiento adecuado de la hormona paratiroides para mantener niveles apropiados de calcio en la sangre. Igualmente, resulta vital para la remodelación de los huesos, ya que los huesos viven en un constante proceso de deconstrucción-reconstrucción.

No obstante, la función de esta vitamina es mucho más amplia y va más allá de la regulación del metabolismo del calcio. En la actualidad, diversos estudios avalan los beneficios de la vitamina D para condiciones diversas y, cada día, a medida que se conoce más sobre ella, se amplía su espectro de incidencia. Ha demostrado ser útil en los siguientes casos:

  1.  Cáncer. No solo para la prevención, sino para evitar la progresión y la metástasis de diferentes tipos de cáncer.
  2. Enfermedades infecciosas, tales como la tuberculosis, la influenza e infecciones del tracto respiratorio superior.
  3. Enfermedades autoinmunes, tales como la esclerosis múltiple, el lupus y la artritis reumatoide.
  4. Hipertensión arterial. Estudios transversales muestran una relación entre niveles bajos de vitamina D en la sangre y una mayor presión arterial. Igualmente, en otros estudios se ha observado una disminución en la presión arterial de pacientes hipertensos al ser expuestos a la radiación de los rayos ultravioleta.
  5. Enfermedades cardiovasculares. En varios estudios prospectivos se ha encontrado una relación entre la deficiencia de la vitamina D y los eventos cardiovasculares.
  6. Esquizofrenia y depresión. Se ha encontrado una relación entre la deficiencia de vitamina D y la incidencia de la esquizofrenia y la depresión.
  7. Función pulmonar, respiración silbante y asma. Diversos estudios transversales sugieren que niveles menores de vitamina D están asociados a una función pulmonar disminuida. Así, niveles bajos de vitamina D se han relacionado con la incidencia de asma en los niños y con un mayor riesgo de infecciones respiratorias debido a la influenza tipo A y la tuberculosis.
  8. Diabetes. Un estudio realizado en 10,366 niños a los que se suplementó con 2000 UI de vitamina D3 y a los que se dio seguimiento durante 31 años se demostró una reducción de un 80 % en la incidencia de la diabetes tipo 1.
  9. Enfermedad periodontal y la caries. Un estudio realizado en 12,976 personas demostró una relación inversamente proporcional entre los niveles de vitamina D en la sangre y la enfermedad periodontal. Igualmente, en un estudio realizado en niños de 1 a 5 años, desde agosto de 2010 hasta mayo de 2011 se demostró que una alta proporción de los niños con caries dentales tenían deficiencias de vitamina D.
  10. Enfermedades dermatológicas, para tratar la dermatitis atópica, la psoriasis y el eczema.
  11. Autismo. Estudios reciente sugieren que existe una relación entre el autismo y la deficiencia de vitamina D, especialmente durante la gestación. Aunque no existen resultados concluyentes, en estudios realizados se ha observado que existen deficiencias de vitamina D en las personas que padecen de autismo, a la vez que se ha observado mejoría en los pacientes suplementados con vitamina D.
  12. Expectativa de vida. Varios estudios correlacionan niveles altos de vitamina D en la sangre con una mayor longevidad.

Como podemos observar, la vitamina D ejerce un rol importante y amplio en la preservación de nuestra salud. Diversos estudios han relacionado su deficiencia con diversas enfermedades. De ahí la importancia de que garanticemos nuestra dosis diaria de este importante nutriente que tiene incidencia en unos 3,000 genes de nuestro cuerpo. La mejor forma es a través de la luz solar, en el momento en que está presentes los rayos ultravioleta B (Algo que trataremos más adelante). Igualmente, cuando la exposición a la luz solar no es posible, la suplementación con vitamina D3 parece ser la segunda mejor opción para garantizar niveles óptimos. Debe evitarse la forma sintética o D2, la cual ha demostrado ser menos eficaz y puede producir toxicidad.

19 Feb

Mascarilla casera para la cara: miel y canela

Mascarillla miel y canela

Mascarilla casera para la cara: miel y canela

La siguiente mascarilla casera puede aplicarse sobre el rostro y es excelente para el acné. Es fácil de preparar, ya que contiene solamente dos ingredientes: miel y canela.

La miel de Manuka es un tipo de miel procedente de Nueva Zelandia y de algunas partes de Australia. Es famosa por su actividad antibacteriana y otras propiedades terapéuticas.

Así como existen diferentes tipos de mieles, todas las mieles de Manuka no son iguales. Es por esto que el Dr. Peter Molan, uno de los principales investigadores de esta miel, ideó un sistema para calificar la potencia de la actividad antibacteriana de cada miel. Este fue denominado como Factor Único de Manuka (UMF).  A mayor el UMF, mayor es la actividad antibacteriana. Igualmente, aumenta el costo de la miel.

Otro sistema que se emplea para medir la capacidad antibacteriana es la calificación MGOTM, la cual mide la cantidad de metilglioxal presente en la miel. Este es el componente antibacteriano de la miel de Manuka y a mayor es su contenido más potente son las propiedades curativas y cicatrizantes de esta miel.

Al preparar esta mascarilla recomendamos un UMF mínimo de 12+ o un MGO de por lo menos 100+.

La canela, por otro lado, es una especia que procede de la corteza de un árbol originario de la India. Además de usarse como condimento y en tisanas, la canela también suele usarse externamente por sus propiedades antisépticas al resultar sumamente eficaz para combatir bacterias y hongos.

Ingredientes

2 cucharadas de miel de manuka

1 cucharada de canela en polvo

Instrucciones

  1. Lávate la cara empleando un limpiador facial natural. Seca tu rostro empleando una toalla limpia.
  2. En un recipiente mezcla la miel y la canela. Remueve empleando una cuchara de madera hasta que los ingredientes se hayan mezclado por completo.
  3. Esparce la mezcla sobre tu rostro. Puedes emplear una brocha pequeña.
  4. Deja actuar durante 10 minutos.
  5. Retira usando abundante agua.

Recomendaciones:

La primera vez que emplees esta mascarilla puedes hacer una prueba al usarse un poco de la mezcla.

Cuéntanos cómo te fue al dejar un comentario.

 

16 Oct

Cómo realizar una limpieza del colon por medio del Master Cleanse

Cómo realizar una limpieza del colon

La limpieza del colon puede realizarse de diferentes maneras. Una de ellas lo es la popular dieta conocida en inglés como el “Master Cleanse”, que traducido literalmente sería algo así como la “Limpieza Maestra”. En español se le ha denominado como la Dieta de la limonada y de otras formas.

Esta dieta de desintoxicación fue ideada por el médico alternativo norteamericano Stanley Burroughs (1903-1991), quien publicó un breve manuscrito en el que explicaba cómo realizarla en 1950. Posteriormente, el folleto, titulado “The MasterCleanser and Healing for the Age of Enlightenment” fue reeditado en 1976 y el programa se promocionó principalmente para la curación de úlceras y para la pérdida de peso. Igualmente, el autor alega que aumentan de peso quienes están por debajo de su peso ideal si siguen el programa de la manera indicada.

A través de los años, la popularidad de este método de desintoxicación ha aumentado en gran manera. Esto se debe a que cada vez existe una mayor conciencia  sobre la importancia de eliminar las toxinas del organismo, ya que está comprobada que la acumulación de las mismas está relacionada con la aparición de diversas enfermedades, entre las que se incluye el temido cáncer.

Este método de desintoxicación es considerado por muchos como drástico. Esto, porque se trata de una dieta basada exclusivamente en líquidos, en la que solo se emplean de tres a cuatro ingredientes básicos, pues existen variantes de la dieta.

Los ingredientes principales son:

Variante 1 de este método de limpieza del colon:

  1. Agua
  2. Zumo de limón
  3. Sirop o jarabe de arce puro grado B o C
  4. Pimienta de cayena (opcional)

Estos son los ingredientes propuestos para los habitantes de los EE. UU., el principal público del libro, ya que el sirop de arce es fácil encontrarlo en dicho país.

No obstante, el autor alega que la forma ideal de realizar esta limpieza del colon es empleando el zumo de la caña y el limón.

Variante 2 de este método de limpieza del colon:

  1. Zumo o jugo de caña
  2. Zumo de limón
  3. Pimienta de cayena (opcional)

La segunda variante es el método preferido por el autor. Sin embargo, dependerá de la disponibilidad del zumo de la caña en el lugar en el que se viva.

Como puede intuirse fácilmente, este tipo de desintoxicación no es recomendable para personas con diabetes u otros trastornos relacionados con el metabolismo de los azúcares.

Pasos de la limpieza de colon por medio del Master Cleanse

Antes que nada, todo programa de desintoxicación debe realizarse con cautela. Hay que observar los que no dice el cuerpo, pues cada quien es diferente y las reacciones pueden variar. Es recomendable la guía de un profesional de la salud si se padece de alguna condición.

Paso No. 1: Limpieza de colon con solución salina como desayuno

El día comienza con la toma de una solución salina elaborada con agua tibia. La misma ayuda a limpiar los intestinos sin necesidad de aplicar enemas que solo abarca una parte limitada del largo recorrido de los mimos. La receta es la siguiente:

Ingredientes de la solución salina:

  • 1 cuarto (litro) de agua
  • 2 cucharaditas de sal marina sin aditivos (no puede ser yodada)

Esta solución debe tomarse al levantarse (6:00 a.m.) y debe esperarse una hora y media antes de comenzar a ingerirse la “limonada”, que es el alimento principal del programa.

Una vez transcurrido este tiempo, se experimentarán movimientos intestinales y evacuaciones abundantes.

Paso 2: Preparación de la limonada 

  • Agua destilada
  • 2 cucharadas de zumo fresco de limón orgánico (aproximadamente medio limón, pero es mejor medir la cucharada porque los limones varían de tamaño)
  • 2 cucharadas de sirop o jarabe de arce puro grado B o C
  • 1/10 cucharadita de pimienta de cayena (opcional)

Es preferible preparar cada vaso al momento de la toma.

A lo largo del día se ingerirán de 8 a 10 vasos de 10 oz de la limonada, uno por hora. Este es el alimento principal de este programa.

El autor recomienda seguir el programa durante un mínimo de 10 días y un máximo de 40. No obstante, cada persona debe determinar la cantidad de días que le parece conveniente extender la dieta al observar lo que su cuerpo le dice.

Se recomienda tomar un té laxante antes de dormir, el mismo puede ser de hojas de sen.

Hay que tener en cuenta que en todo programa de desintoxicación se suelen tener síntomas tales como mareos, fiebre, congestión nasal, náuseas, dolores de cabeza, menos energía,  sueño y erupciones cutáneas, entre otros, durante los primeros días (por lo general, los primeros tres). Estos son los efectos secundarios normales de la desintoxicación producto de la eliminación de una alta cantidad de toxinas. Es lo que se conoce como una crisis curativa.

Cómo finalizar el programa de limpieza de colon

Ningún programa de desintoxicación o ayuno debe suspenderse drásticamente. El primer día que se decida terminar el programa se puede comenzar por ingerirse solamente zumos o jugos de frutas naturales o frutas a la hora del desayuno. Al mediodía puede ingerirse una sopa de vegetales e introducir de manera gradual los alimentos sólidos.

A más naturales sean los alimentos que se ingieran después de finalizar el programa, mejores serán los resultados y más habrá valido la pena el sacrificio.

Si quieres obtener más información sobre esta dieta, a continuación te presentamos la traducción del libro "The Master Cleanser":